La Corte Federal le exige a IRCC decidir casos represados: dos fallos marcan un límite a las demoras

En dos fallos recientes, la Corte Federal de Canadá ordenó a IRCC tomar una decisión sobre solicitudes migratorias estancadas durante años, al concluir que el departamento no logró justificar las demoras.

¿Qué pasó en el caso de la cuidadora?
En Dai v. Canada (Citizenship and Immigration), 2026 FC 931, resuelto el 10 de julio, la Corte Federal ordenó a IRCC decidir en un plazo de 60 días la solicitud de residencia permanente de una cuidadora de niños presentada bajo el programa piloto Home Child Care Provider. IRCC había justificado la demora alegando que nuevas instrucciones ministeriales habían eliminado las reglas de procesamiento anteriores sin reemplazarlas por otras.

La Corte rechazó ese argumento. Según la sentencia, la pregunta no era si la ministra tiene autoridad legal para eliminar sistemas y plazos de procesamiento previos, algo que la Corte reconoce que sí tiene, sino si eliminar esas reglas sin reemplazarlas puede justificar una demora desmedida. La jueza concluyó que no: un vacío de política creado por el propio IRCC no es una excusa válida para dejar una solicitud sin resolver.

¿Qué otro caso resolvió la Corte?
Días antes, el 24 de julio, se conoció otro fallo en el que la Corte ordenó a IRCC decidir la solicitud de permiso de estudios de un ciudadano iraní que llevaba cerca de tres años y medio esperando, muy por encima del estándar de servicio de 60 días que el propio IRCC fija para este trámite.

¿Qué significa esto para un solicitante con una solicitud demorada?
Ambos fallos usan una herramienta legal llamada mandamus, que no obliga a IRCC a aprobar la solicitud, sino a tomar una decisión, ya sea positiva o negativa, dentro de un plazo fijo. Para pedirlo, el solicitante debe demostrar que la demora es más larga de lo que el trámite razonablemente exige, que ni él ni su abogado la causaron, y que IRCC no tiene una justificación satisfactoria.

Un arma legal para miles que esperan en silencio
Miles de solicitantes latinos, entre ellos cuidadoras, estudiantes y trabajadores que esperan una decisión sobre su estatus, llevan años atrapados en el sistema de IRCC sin explicación clara. Estos fallos confirman que un vacío de política interna del propio departamento no es excusa válida para dejar una solicitud sin resolver indefinidamente, y le dan a cualquier solicitante con una demora desproporcionada un argumento concreto para exigir una respuesta en la Corte Federal.

Ninguno de los dos fallos garantiza que la respuesta final sea favorable: solo obliga a IRCC a darla. Para quien lleva años esperando en silencio, eso ya cambia el panorama.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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