El presupuesto para integrar inmigrantes cae 30% y las agencias avisan que van a cerrar programas

El fondo federal que paga las clases de idioma, la orientación laboral y el acompañamiento de los recién llegados pasa de 1.125 millones de dólares al año a 787 millones. En el área de Toronto, casi la mitad de las organizaciones que atienden inmigrantes espera cerrar programas y dos tercios anticipan despidos.
¿De cuánto es el recorte?
Un análisis del Centro Canadiense de Alternativas de Políticas calcula que los recortes al departamento de inmigración suman 1.909 millones de dólares en cuatro años. El Programa de Asentamiento, que es el que financia los servicios para recién llegados, absorbe 686 millones de esa cifra, un tercio del total, y su presupuesto anual cae alrededor de 30%.
El resto se reparte entre la atención de salud para refugiados y solicitantes de asilo, que pierde 829 millones, la eliminación del programa federal de vivienda para solicitantes de asilo, con 256 millones, y reducciones de personal y servicios. El propio departamento va a recortar 2.026 puestos de tiempo completo en tres años, un 17% de su plantilla.
El contraste que señala el análisis es difícil de ignorar: la entrada de migrantes económicos sube 5% mientras el dinero destinado a integrarlos baja un tercio.
¿Qué se siente en la ventanilla?
Una encuesta a casi 50 organizaciones que atienden inmigrantes en el área metropolitana de Toronto encontró que el 44% espera cerrar programas y el 68% anticipa recortes de personal antes de 2028. Los servicios en riesgo son los de siempre: clases de inglés, orientación para buscar trabajo, ayuda para inscribir a los hijos en la escuela, apoyo de vivienda y acceso a salud mental.
«Cuando recortas el financiamiento de asentamiento, estás cortando el puente que le permite al recién llegado encontrar trabajo, aprender inglés y contribuir plenamente», dijo Debbie Douglas, directora ejecutiva del Consejo de Agencias que Sirven a Inmigrantes de Ontario.
En marzo, las seis asociaciones provinciales que agrupan a estas agencias, desde el Atlántico hasta Columbia Británica, firmaron una carta abierta pidiendo una reunión con la oficina del primer ministro y una revisión de los recortes antes de aplicar nuevas reducciones.
Dos recortes que se suman
Esta reducción de presupuesto llega en paralelo a otro cambio que golpea al mismo grupo: desde abril, los residentes permanentes de clase económica solo pueden usar estos servicios durante seis años después de obtener la residencia. O sea que hay menos años para usar los servicios y, al mismo tiempo, menos servicios disponibles.
Lo que puede hacer una familia hoy
Adelantar lo que se pueda. Si hay clases de idioma pendientes, un trámite de reconocimiento de credenciales o una asesoría laboral que se venía posponiendo, este es el momento de agendarlo, porque la disponibilidad de esos programas en 2027 y 2028 es justamente lo que está en duda. Conviene además preguntar en la agencia local qué servicios siguen garantizados y cuáles están en revisión, en lugar de asumir que la oferta va a seguir siendo la misma el año que viene.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




