El PQ propone recortar a la mitad la inmigración temporal en Quebec y bajar la permanente a 35,000

El Parti Québécois puso la inmigración en el centro de la campaña electoral quebequense con la propuesta más agresiva que se haya planteado en la provincia: reducir la población de inmigrantes temporales de más de 500,000 a entre 200,000 y 250,000, y bajar la meta anual de inmigración permanente de 45,000 a 35,000. Quebec vota el 5 de octubre.
¿Qué dijo exactamente el PQ?
Su líder, Paul St-Pierre Plamondon, presentó el plan como una corrección de rumbo. “Estamos ante una pérdida total de control de nuestro sistema de inmigración”, afirmó. Al mismo tiempo intentó marcar distancia del tono que la propuesta podría sugerir: “Nunca el Parti Québécois va a culpar a las personas que se convierten en quebequenses.”
Un día después sumó una segunda pieza, esta vez lingüística: ampliar el alcance de la Ley 101, con más exigencia de francés para acceder a permisos de trabajo y límites al acceso a la escuela en inglés.
¿A cuánta gente afectaría?
El recorte de temporales es el que más peso tiene en la vida cotidiana. Hablar de pasar de más de 500,000 a 200,000 o 250,000 significa reducir a menos de la mitad la población de estudiantes internacionales, trabajadores con permiso cerrado, cónyuges con permiso abierto y solicitantes en trámite que hoy vive y trabaja en la provincia.
En inmigración permanente el ajuste es proporcionalmente menor, de 45,000 a 35,000 al año, pero toca la vía por la que muchos de esos mismos temporales esperaban quedarse.
¿Qué respondieron los demás partidos?
La réplica más dura vino de Ruba Ghazal, de Québec solidaire: “Me parece indignante que el señor Paul St-Pierre Plamondon siga hablando de inmigración de una manera tan negativa.”
Charles Milliard, de los liberales quebequenses, fue por el argumento económico y sostuvo que un recorte de esa magnitud golpearía al mercado laboral justo en un momento de dificultad económica. Christine Fréchette, de la CAQ, prefirió mover la conversación hacia la inquietud de los votantes ante la idea de convocar un referendo en medio de la incertidumbre actual.
Lo que hay que saber sin alarmarse de más
Esto es una propuesta de campaña, no una norma vigente. Nada cambia mientras no haya un gobierno electo que la lleve a cabo, y Quebec comparte la competencia migratoria con Ottawa: la provincia selecciona buena parte de sus inmigrantes económicos y fija sus propias metas, pero los permisos federales, la residencia permanente y la ciudadanía siguen dependiendo del gobierno federal.
Para quien vive esto desde adentro
Para el latino que estudia en Montreal, que trabaja con permiso cerrado en Laval o que tiene hijos en escuela inglesa, esta es la propuesta que más directamente puede cambiarle el plan de los próximos años. Conviene seguir la campaña con atención hasta el 5 de octubre, no renovar trámites a última hora, y tener claro qué parte del propio proceso depende de Quebec y qué parte depende de Ottawa, porque no es lo mismo y en una campaña ese matiz se pierde rápido.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

