El certificado de ciudadanía canadiense por herencia ya tarda casi 3 años, con 136.000 solicitudes esperando

La misma ley que en el norte de Nueva York volvió canadienses a miles de personas sin que lo pidieran tiene, del otro lado, una fila de más de 136.000 solicitudes de certificado de ciudadanía esperando respuesta. Quien aplique hoy, según la propia calculadora de IRCC, puede esperar 33 meses. Antes de Bill C-3, en mayo de 2025, ese trámite tardaba 5 meses.

¿Qué tan rápido creció el atasco?

Entre la actualización del 10 de agosto y la más reciente, el tiempo de espera subió 32% y el número de solicitudes, 11%. Y esto que la propia ministra de Inmigración, Lena Metlege Diab, había dicho en octubre de 2025 ante un comité parlamentario que no esperaba una avalancha: «anticipamos volúmenes de decenas de miles con el tiempo, no esperamos ningún aumento repentino.» No fue lo que pasó.

¿Quién está detrás de esas 136.000 solicitudes?

Al 31 de mayo, la mitad de las personas reconocidas como ciudadanas canadienses bajo Bill C-3 habían nacido en Estados Unidos. Y contrario a lo que circuló en redes, no se trata mayormente de jubilados buscando la salud pública canadiense: solo 3.650 certificados de todas las categorías fueron para mayores de 55 años. El grupo más grande, con 16.435 certificados, fueron menores de 14 años, muchos de ellos bebés nacidos en el extranjero de padres canadienses.

¿Qué dicen los que están del otro lado del mostrador?

Christine Beltempo, que preside la sección de inmigración de la Asociación de Abogados Canadiense, dijo que sus colegas están preocupados por el «aumento exponencial» en los tiempos. Desde IRCC, la vocera Briannah Dale respondió que el departamento está entrenando y sumando personal nuevo para atender la demanda, aunque no dio una fecha en que el atasco empiece a bajar.

La diputada Jenny Kwan, del NDP, fue más dura: recordó que el propio presupuesto del gobierno de Mark Carney contempla recortar 3.300 puestos en IRCC de aquí a 2028-2029, justo mientras la fila crece. «Es completamente inaceptable que personas con un derecho legítimo a la ciudadanía canadiense, aprobado por el propio Parlamento, queden en el limbo», dijo en un comunicado.

El abogado de inmigración Colin Singer fue más allá: advirtió que la demora podría terminar en una demanda por violar la Carta de Derechos y Libertades, con solicitantes pidiéndole a la Corte Federal que le ponga una fecha límite a IRCC.

¿Y esto en qué le toca a un latino en Canadá?

Directamente, si su trámite es otro, residencia, permiso de trabajo, permiso de estudio, no mucho: esta fila específica es casi toda de personas que reclaman ciudadanía por un ancestro canadiense, en su mayoría estadounidenses. Pero indirectamente, sí. Es la misma IRCC, con el mismo personal recortado, la que procesa PR, permisos de trabajo y de estudio. Un departamento que no da abasto con una sola fila difícilmente va a ir más rápido con las demás.

La oposición conservadora, por boca de Michelle Rempel Garner, pidió no aprobar en bloque las solicitudes atrasadas solo para bajar el número. El atasco, por ahora, no tiene fecha de solución a la vista.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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