Dos días después del terremoto en Colombia, el balance sigue sin cerrarse y la ayuda desde Canadá sigue igual

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el lunes 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, ya lleva dos días dejando un balance que no termina de estabilizarse. Para la tarde del martes 11, medios internacionales ya hablaban de al menos 224 muertos y 572 heridos, una cifra que sigue subiendo a medida que avanzan los rescates.

¿Por qué la cifra no deja de moverse?

El martes a las 8:59 de la mañana, Asocapitales reportaba 181 muertos, 1.310 heridos y 54 réplicas registradas desde el sismo. Horas más tarde, esa misma tarde, la cifra ya había subido a 224 muertos. No es que las fuentes se contradigan: es que la cifra crece hora a hora, algo esperable en un terremoto de esta magnitud con epicentro en una zona como Chocó, donde la identificación de víctimas suele tomar más tiempo.

Cali es uno de los puntos más críticos. Hasta la tarde del martes, la ciudad reportaba 86 personas rescatadas y 239 todavía atrapadas bajo escombros. El alcalde Alejandro Eder decretó un toque de queda entre las 8 de la noche y las 6 de la mañana después de advertir sobre amenazas de saqueo en la ciudad: «Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali», dijo.

¿Sigue habiendo un canal propio desde Canadá?

Hasta donde pudimos confirmar el martes, no. Ni la Cruz Roja Canadiense, ni UNICEF Canadá, ni World Vision Canadá habían abierto todavía una campaña específica para Colombia. Eso deja vigentes las mismas tres vías que ya identificamos: ABACO, la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, con un corredor humanitario activo en su sitio oficial; el Banco de Alimentos del Chocó, con una sección propia para donar desde el exterior; y la Cruz Roja Colombiana, con cuentas habilitadas para la emergencia.

Sigue aplicando el mismo detalle práctico para quien dona desde Canadá: al ser organizaciones colombianas no registradas ante la Agencia de Ingresos de Canadá, la donación no genera un recibo deducible de impuestos aquí.

¿Cómo evitar una estafa?

La recomendación no cambió: donar solo a través de los sitios oficiales, nunca de enlaces reenviados por WhatsApp o publicaciones de cuentas desconocidas, y desconfiar de cualquier recolecta que pida efectivo o no identifique con claridad a qué organización pertenece.

La ventana de las primeras 48 horas, las que el propio alcalde de Cali describió como «críticas» para rescatar con vida a las personas atrapadas, ya se cerró. Lo que viene ahora es una carrera distinta: la de reconstruir, y la de ver si Canadá, como institución, se suma con algo más que palabras.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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