Casi la mitad de Toronto votó, el nivel más alto en doce años

El conteo no oficial registró cerca de 976.550 boletas para la alcaldía, de un total de 2,14 millones de votantes habilitados, lo que equivale a alrededor del 45%. En 2022, había votado el 29,7%, el porcentaje más bajo registrado en la ciudad. El salto importa por una razón práctica: un gobierno elegido en una votación con 413.000 boletas más que la anterior es un gobierno al que se le puede exigir distinto.
De 29,7% a cerca de 45% en cuatro años
La serie de las últimas cuatro elecciones municipales de Toronto va así: 50,4% en 2010, 54,7% en 2014, 40,9% en 2018 y 29,7% en 2022. Con el nivel del lunes, la ciudad vuelve a una participación que no se veía desde 2014.
En números absolutos se ve más claro. En 2022 se contaron 563.124 boletas en toda la elección municipal. El lunes se contaron cerca de 976.550 solo para la alcaldía, es decir unas 413.000 personas más que hace cuatro años.
Las cifras son preliminares y podrían variar un poco cuando el secretario municipal certifique el resultado. No lo suficiente, de todos modos, para cambiar el orden de magnitud.
La anticipada había dejado la pregunta abierta
Dos semanas antes del día de la elección, hubo una señal fuerte que en ese momento se interpretó con cautela, y con razón.
La ciudad informó que 222.550 personas habilitadas votaron en los seis días de votación anticipada, del martes 6 al domingo 11 de octubre. En la elección municipal de 2022 esa cifra había sido de 115.911, y en la parcial de 2023, de 129.745. El detalle que hace que el salto sea mayor de lo que parece es que, en 2022, la anticipada estuvo abierta ocho días, del 7 al 14 de octubre, y en la misma cantidad de centros. O sea que este año, con dos días menos de plazo, votó casi el doble de gente antes de tiempo.
Cuando publicamos esos números el 14 de octubre, dejamos la pregunta planteada sin resolver: una anticipada tan alta podía significar que la misma gente que siempre vota se estaba adelantando porque le resultaba más cómodo, o podía ser señal de una elección peleada que movilizó a quien otras veces se quedaba en casa. Dijimos que eso recién se sabría el 26, y resultó ser lo segundo.
Quiénes no estaban en ese padrón
Acá entra la parte que le toca de frente a nuestra comunidad, y conviene decirla sin rodeos.
Los 2,14 millones de personas habilitadas son ciudadanos canadienses de 18 años o más que viven en Toronto o que, sin vivir ahí, son dueños o inquilinos de una propiedad en la ciudad, o cuyo cónyuge lo es. El residente permanente no vota en una elección municipal de Ontario. Tampoco el titular de un permiso de trabajo, ni el estudiante internacional, ni quien espera una decisión de refugio.
Ese 45%, entonces, se calcula sobre una base que ya excluye a buena parte de la gente que vive en Toronto, paga renta y usa el TTC todos los días. La distancia entre quién vive en la ciudad y quién la decide no es un detalle del trámite sino un rasgo de cómo está armada la elección.
Hay una vuelta de esa misma regla que juega a favor y que casi nadie usa. Un ciudadano canadiense que se mudó fuera de Toronto pero sigue siendo dueño o inquilino de una propiedad en la ciudad tiene derecho a votar ahí, aunque viva en otro municipio.
Lo que se puede hacer sin ser votante
El voto no es el único canal, y este es el punto donde el número de ayer se vuelve útil para alguien que no pudo votar.
La página de la ciudad sobre cómo participar describe dos trámites. Uno es hablar hasta cinco minutos en una reunión de comité, para lo cual hay que inscribirse de antemano con el secretario de ese comité. El otro es enviar comentarios por escrito sobre cualquier punto de la agenda. En ninguno de los dos se exige ciudadanía: el requisito de ciudadanía que aparece en esa página es el de votar.
Para el presupuesto, que es donde una promesa de campaña se vuelve plata o se queda en el papel, la inscripción al Comité de Presupuesto se hace llamando al 416-392-4666 o escribiendo a buc@toronto.ca, y ahí mismo se recibe la intervención por escrito de quien no quiera hablar en público.
Un concejal recién electo, con una participación de 45% detrás, tiene menos margen para ignorar una sala llena, y hay cuatro distritos donde esa cuenta pesa aún más, porque se definieron por menos de cinco puntos: Toronto-St. Paul’s, York South-Weston, Etobicoke North y Don Valley North.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




