Canadá declara el fin de un brote de sarampión que dejó más de 6.400 casos en dos años

Canadá declaró oficialmente el fin de uno de los brotes de sarampión más importantes de los últimos años, después de que transcurrieran más de dos meses sin nuevos casos vinculados a esta cadena de transmisión. La Agencia de Salud Pública de Canadá (PHAC, por sus siglas en inglés) informó que el brote, iniciado en octubre de 2024, provocó más de 6.400 casos en 10 provincias y territorios. La mayoría de las personas afectadas no estaban vacunadas contra la enfermedad o no tenían un historial de vacunación conocido.

El episodio comenzó en Nuevo Brunswick y se extendió a otras regiones del país. Ontario registró el mayor número de casos, con 2.390, seguido de Alberta, con 2.299, y Manitoba, con 1.033, según los datos recopilados sobre el brote.

La crisis sanitaria también estuvo asociada con dos muertes de bebés que contrajeron el virus antes de nacer, en Ontario y Alberta. La evolución del brote puso de manifiesto los riesgos de una enfermedad altamente contagiosa cuando existen comunidades con coberturas de vacunación insuficientes.

Canadá perdió su estatus de eliminación del sarampión

En noviembre de 2025, Canadá perdió su estatus internacional de eliminación del sarampión después de que se confirmara la transmisión sostenida de la misma cepa del virus durante más de 12 meses. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) determinó que el país ya no cumplía con los criterios para conservar esa condición.

La declaración del fin del brote constituye un avance importante, pero no restablece automáticamente ese estatus. Para recuperarlo, Canadá deberá demostrar que la transmisión de la cepa asociada al brote se ha interrumpido durante al menos 12 meses consecutivos y cumplir con los criterios de vigilancia epidemiológica correspondientes.

Las autoridades sanitarias también mantienen la vigilancia de nuevos casos. Aunque el brote nacional ha terminado, el sarampión continúa circulando en distintas partes del mundo y existe la posibilidad de que viajeros infectados introduzcan nuevamente el virus en el país.

El sarampión se transmite por el aire cuando una persona infectada respira, tose o estornuda. Puede provocar complicaciones graves, especialmente en bebés, niños pequeños, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunitarios debilitados.

La vacunación continúa siendo la principal herramienta para prevenir la enfermedad. Las autoridades recomiendan verificar que las vacunas estén al día y consultar con profesionales sanitarios sobre la protección adecuada para cada edad.

Redacción de: Karen Rodríguez A.

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