Canadá cerró las vías especiales para hongkoneses: por qué las abrió, por qué las cierra y qué dice eso de los programas para latinoamericanos

Desde el 31 de agosto, IRCC dejó de recibir solicitudes nuevas en las dos vías de residencia permanente que había creado en 2021 para residentes de Hong Kong. Las solicitudes presentadas antes de esa fecha se siguen procesando. La noticia parece lejana para un lector latino, pero explica con precisión cómo nacen y cómo mueren los programas migratorios especiales, incluidos los que se abrieron para países de América Latina.
¿Qué se cerró y qué pasa con quien ya aplicó?
Eran dos vías temporales creadas para residentes de Hong Kong, abiertas en 2021 y prorrogadas hasta agosto de este año. Hasta el 30 de junio de 2026 habían recibido unas 30.315 solicitudes, que representan a 48.560 personas, y unas 13.485 personas ya obtuvieron la residencia permanente.
Quien alcanzó a presentar su solicitud a más tardar el 31 de agosto sigue en cola normalmente. Además, una política de permiso de trabajo abierto vigente desde el 27 de mayo de 2024 se mantiene disponible hasta mayo de 2029, de modo que esos solicitantes pueden seguir viviendo y trabajando en el país mientras esperan la decisión.
¿Por qué las abrió Canadá?
Las vías nacieron en 2021 como respuesta a la situación política en Hong Kong, y Canadá las presentó como una medida de apoyo a los derechos y libertades de sus residentes. Nunca fueron un programa permanente: se crearon con fecha de vencimiento y se extendieron después.
¿Por qué las cierra ahora?
El aviso oficial lo plantea en esos mismos términos: era una medida temporal que ya cumplió su propósito. Es la razón que se repite en casi todos estos casos, y no requiere que la crisis original haya terminado. Basta con que el gobierno considere que el instrumento agotó su función, o que los cupos se llenaron.
¿Puede pasar lo mismo con un programa para países latinoamericanos?
Ya pasó, y más rápido. En octubre de 2023 el entonces ministro de Inmigración, Marc Miller, anunció la llegada de 15.000 migrantes del hemisferio, incluidas hasta 11.000 personas de Haití, Colombia y Venezuela por una vía humanitaria basada en familia. El programa abrió el 17 de noviembre de 2023 con un tope de 3.500 solicitantes principales y estaba pensado para durar un año o hasta llenarse.
Se llenó el 30 de diciembre de 2023, en menos de dos meses. Hoy la página oficial del programa dice, textualmente, que “este programa está cerrado” y que no se aceptan solicitudes “porque hemos recibido suficientes solicitudes para llenar los espacios disponibles”. Quien no alcanzó a aplicar en esas seis semanas, no aplicó nunca, aunque cumpliera todos los requisitos: ser nacional de uno de esos tres países, estar en América del Sur, Central, México o el Caribe, y tener un familiar en Canadá dispuesto a servir de ancla.
El caso de México fue en la dirección contraria
Hay una segunda forma de que una puerta se cierre, y a los mexicanos les tocó de lleno. Desde las 11:30 de la noche del 29 de febrero de 2024, Canadá canceló las autorizaciones electrónicas de viaje que había emitido a pasaportes mexicanos, salvo para quienes tuvieran permiso de estudio o trabajo vigente.
Desde entonces, un mexicano solo puede volar con autorización electrónica si tiene una visa estadounidense de no inmigrante vigente o si tuvo visa de visitante canadiense en los últimos diez años. Cualquier otro caso necesita visa de visitante, que cuesta 100 dólares canadienses más biometría, y quien entra por tierra o por mar necesita visa siempre, sin excepción.
Lo que estos tres casos tienen en común
Los tres fueron respuestas a un momento político concreto, los tres tuvieron tope o fecha, y en los tres el aviso llegó cuando ya no había nada que hacer. En los textos oficiales la razón que aparece es siempre del mismo tipo: la medida era temporal, o los cupos se llenaron. En ninguno se afirma que la situación que motivó el programa haya terminado.
La lección práctica para quien está esperando
Si hay una vía abierta que le sirve, la decisión de aplicar no debería esperar a juntar el expediente perfecto, porque los cupos se agotan en semanas y los avisos de cierre no dan tiempo. Conviene revisar directamente las páginas de IRCC, no los grupos de mensajería donde la información llega tarde y deformada, y tener los documentos básicos listos antes de que se anuncie el programa: pasaporte vigente, actas de nacimiento y matrimonio, y los datos del familiar en Canadá que pueda servir de ancla. Cuando se abre una ventana de estas, gana quien ya tenía la carpeta armada.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

