Aumentan los casos de cáncer cervicouterino en mujeres canadienses de 35 a 54 años pese a los avances en vacunación y detección

La incidencia del cáncer cervicouterino está aumentando entre las mujeres canadienses de 35 a 54 años, a pesar de que durante décadas la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) y los programas de detección permitieron reducir los casos de esta enfermedad.
La tendencia fue identificada en una investigación publicada en 2025 en la revista científica JCO Oncology Advances, que analizó los registros de cáncer de Canadá entre 1992 y 2022. El estudio encontró que, mientras las tasas disminuyeron entre mujeres más jóvenes y mayores de 65 años, aumentaron en los grupos de 35 a 44 y de 45 a 54 años.
Entre las mujeres de 35 a 44 años, la incidencia aumentó un promedio anual de 1,1% desde 2001. En el grupo de 45 a 54 años, el incremento fue de 1,6% anual desde 2012. En 2022, las mujeres de 35 a 44 años registraron la tasa más alta, con 18,1 casos por cada 100.000 mujeres.
Una brecha en la prevención y el acceso a los controles
Los investigadores señalan que las mujeres de estas edades podrían no haberse beneficiado de los programas escolares de vacunación contra el VPH, implementados en las provincias y territorios canadienses a partir de 2007. Parte de esta generación también podría no haber recibido dosis de recuperación debido a la falta de información o al costo de la vacuna.
El acceso a las pruebas de detección es otro factor relevante. La movilidad de las personas por motivos laborales o educativos y la falta de acceso regular a un médico de atención primaria pueden interrumpir los controles preventivos. El estudio cita estimaciones según las cuales cerca del 48% de las mujeres de 18 a 49 años en Canadá no cuenta con un médico de atención primaria habitual. La investigación también señala que la pandemia de COVID-19 afectó los servicios de detección, con una reducción de las pruebas de Papanicolaou y las colposcopias. Estas interrupciones podrían influir en las tendencias observadas en los diagnósticos hasta 2022.
El cáncer cervicouterino está relacionado principalmente con infecciones persistentes por tipos de alto riesgo del VPH. La vacunación y las pruebas de detección permiten prevenir la enfermedad o identificar cambios celulares antes de que se conviertan en cáncer.
Canadá mantiene el objetivo de eliminar el cáncer cervicouterino como problema de salud pública para 2040. Para avanzar hacia esa meta, los especialistas plantean ampliar la vacunación, facilitar el acceso a pruebas de detección —incluidas las pruebas de ADN del VPH y las opciones de autotoma— y desarrollar estrategias dirigidas a las poblaciones que enfrentan mayores barreras para acceder a servicios preventivos.
Redacción de: Karen Rodríguez A.




