Cinco sindicatos de educación votan huelga en noviembre y las escuelas siguen abiertas

Las cinco organizaciones que representan al personal docente y de apoyo de Ontario van a votar un mandato de huelga durante noviembre. Unos 275.000 trabajadores de la educación están sin contrato desde finales de agosto. Ningún sindicato ha fijado fecha de paro, y entender esa diferencia evita un susto innecesario y a la vez permite prepararse.
Las fechas, sindicato por sindicato
CUPE-OSBCU, que representa a más de 50.000 trabajadores de apoyo de las juntas escolares, vota electrónicamente del 4 al 18 de noviembre.
OSSTF, el sindicato de docentes de secundaria pública, vota del 6 al 16. ETFO, que representa a 84.000 personas entre docentes de primaria, maestros ocasionales, personal de apoyo y educadoras de la primera infancia, vota en línea del 9 al 18. OECTA, el sindicato de docentes católicos de lengua inglesa, vota el 12 y el 13. Y la AEFO, que representa al personal docente franco-ontariense, también vota en noviembre.
Un mandato de huelga se aprueba cuando más de la mitad de quienes votan se pronuncia a favor.
Qué se está negociando en realidad
El bloqueo de hoy no está en el salario, y eso es lo que lo hace difícil de explicar. Los cinco sindicatos piden en conjunto que el gobierno invierta más en educación pública, pero no es ahí donde se trabó la mesa.
Los contratos vencieron a finales de agosto. Desde entonces, la negociación está trabada en una cuestión de procedimiento con consecuencias muy concretas: qué temas se negocian en la mesa provincial y cuáles quedan en la mesa local, entre cada sindicato y cada junta escolar.
El gobierno quiere mover a la mesa provincial asuntos que tradicionalmente se discutían a nivel local: los plazos de dotación de personal en casos de traslado, excedente y supresión de puestos, los permisos de corta duración, el tiempo de preparación de clase y la supervisión de estudiantes. Los sindicatos se oponen y dicen que eso les quita autonomía local; en un comunicado conjunto hablaron del empuje de los conservadores de Ford por centralizar las decisiones a nivel provincial.
Los sindicatos principales le pidieron a la Junta de Relaciones Laborales de Ontario un pronunciamiento mediado sobre qué temas pertenecen a cada mesa, y mientras eso no llegue la negociación sigue donde está.
Qué significa el voto, y qué no
Acá hay una distinción que vale la pena tener clara antes de reorganizar la vida familiar de diciembre.
Un mandato de huelga le otorga al sindicato la autorización de sus miembros para convocar un paro y le da peso en la mesa. No es una convocatoria. Ninguno de los cinco sindicatos ha anunciado una fecha, y la negociación ni siquiera está en la etapa en la que eso se decidiría, porque falta el pronunciamiento de la Junta de Relaciones Laborales.
El 22 de octubre cubrimos el voto de huelga de PSAC, el sindicato de la función pública federal, y aunque las dos negociaciones se rigen por leyes distintas, la secuencia es la misma: primero el mandato, después la mesa y, solo si todo falla, el paro.
Lo que responde el gobierno
El ministro de Educación es Paul Calandra, y su oficina respondió a través de la vocera Emma Testani.
Su posición fue que las amenazas prematuras de huelga no sirven a los intereses de los estudiantes y que solo generan un pánico innecesario entre los padres. Añadió que el foco del gobierno está donde debe estar, en llegar a la mesa y alcanzar un acuerdo que mantenga a los estudiantes en el aula.
Cómo prepararse sin perder el día de trabajo
Para una familia que no tiene red de apoyo cerca, un paro escolar no es un tema sindical, sino un problema de logística y acceso.
Conviene hablar con el empleador ahora, mientras no haya crisis, y preguntar por escrito qué opciones existen si hay que quedarse en casa un día: jornada flexible, teletrabajo, cambio de turno o uso de días personales. Esa conversación sale mucho mejor en octubre que la mañana del paro.
Vale también identificar a dos o tres personas del edificio o del barrio con niños de edades similares, porque el cuidado compartido entre dos familias resuelve, en la práctica, lo que ninguna de las dos puede resolver por sí sola.
Y conviene conocer de antemano la licencia por responsabilidades familiares de la ley de normas de empleo de Ontario, porque es una protección que no depende de la buena voluntad del jefe. Son hasta tres días por año calendario, sin pago pero con el puesto protegido, para quien lleve al menos dos semanas consecutivas con ese empleador, y pueden tomarse como días completos, parciales o en bloques. Cubre asuntos urgentes relacionados con familiares de una lista que incluye a los hijos, y la propia guía provincial pone como ejemplo de urgencia que la persona que cuida a los niños avise que está enferma. Hay que avisarle al empleador antes de empezar la licencia o, si eso no es posible, tan pronto como sea posible; el aviso puede ser verbal y no darlo no le quita a nadie el derecho.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




