Los trustees que usted elija el 26 de octubre no prestarán juramento

Una fuente del gobierno de Ontario le dijo a Global News que los trustees electos en las ocho juntas escolares intervenidas no jurarán el cargo hasta que se celebre una reunión de junta. Y una nueva regulación dejó esa convocatoria en manos del ministro de Educación o del supervisor que la provincia designó para cada junta.
Qué cambió justo antes de la elección
El movimiento clave fue administrativo y pasó casi inadvertido.
Poco antes del 26 de octubre, el Ministerio de Educación introdujo una regulación que le da al ministro Paul Calandra, o al supervisor designado para cada junta, la autoridad exclusiva para convocar la primera reunión de un consejo recién electo. Esa primera reunión es, tradicionalmente, el acto en el que los trustees prestan juramento.
Según la fuente gubernamental citada por Global News, los trustees solo prestarían juramento cuando la provincia devuelva el control de la junta. Calandra no ha dado una fecha para que eso ocurra.
Hay un plazo legal, y vence en noviembre
La tensión está en el calendario, y vale la pena seguirla de cerca.
La Ontario Public School Boards’ Association señala que esa primera reunión está legalmente prevista a más tardar siete días después del 15 de noviembre de 2026. Es decir que existe un vencimiento en el calendario, aunque el gobierno no haya fijado uno para levantar la intervención.
Lo que pase en esa fecha es la pregunta abierta: o se convoca la reunión y los trustees juran, o la provincia tendrá que explicar por qué no.
Cuánto pesa esto en la escuela de su hijo
Son ocho juntas bajo control provincial, y el número de estudiantes afectados es la parte que sorprende.
Esas ocho atienden a cerca del 40% de los alumnos de primaria y secundaria de Ontario, con un supervisor concentrando las decisiones importantes.
Entre las públicas están el Toronto District School Board, el Peel District School Board, el Ottawa-Carleton, el Near North y el Thames Valley. Las católicas son Dufferin-Peel Católica, Toronto Católica y York Católica, y ahí los trustees conservan voz en asuntos confesionales, aunque también juran solo cuando el ministro o el supervisor programen la reunión.
Qué perdieron los que ya estaban
El listado de funciones retiradas explica por qué el cargo quedó vacío de contenido.
Los trustees en ejercicio perdieron el acceso al correo electrónico de la junta, la facultad de convocar reuniones o asistir a ellas, y el trato oficial con los padres. Sus responsabilidades fueron delegadas por el ministro al supervisor.
Marit Stiles, líder del NDP de Ontario y ella misma extrustee del Toronto District School Board, calificó la posición del gobierno de antidemocrática y dijo que el mensaje a los votantes es que no importa cómo votan ni qué piensan.
Entonces, ¿para qué votar esa casilla?
La pregunta es legítima y merece una respuesta directa.
El cargo sigue en la papeleta, el voto se cuenta y queda registrado quién ganó cada distrito. Si la provincia devuelve el control, esas personas asumen. Mientras no lo haga, el resultado funciona como constancia de a quién eligió el barrio para ese puesto.
Para una familia con un problema concreto, de apoyo de inglés como segunda lengua, de una evaluación por necesidades especiales o de un conflicto que la dirección no resuelve, el camino por ahora es la administración de la junta y no una persona electa, y conviene tenerlo claro antes de necesitarlo.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




