Estados Unidos autoriza nueva prueba de sangre para detectar señales del Alzheimer

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó una nueva prueba de sangre desarrollada por Roche y Eli Lilly que puede ayudar a identificar cambios asociados con la enfermedad de Alzheimer en personas de 55 años o más que presentan signos o síntomas de deterioro cognitivo.

La prueba, denominada Elecsys pTau217, analiza en una muestra de sangre la proteína tau fosforilada 217, conocida como pTau217, un biomarcador relacionado con la presencia de patología amiloide en el cerebro, una de las características principales de la enfermedad de Alzheimer.

El examen puede entregar resultados clasificados como positivos, negativos o intermedios. Un resultado positivo indica una alta probabilidad de que exista patología amiloide, mientras que uno negativo apunta a una baja probabilidad. Los resultados intermedios pueden requerir pruebas adicionales.

La autorización estadounidense representa un avance porque ofrece una alternativa mucho menos invasiva frente a algunos de los métodos utilizados actualmente para detectar la acumulación de amiloide. Hasta ahora, los médicos han recurrido, entre otras herramientas, a estudios de tomografía por emisión de positrones (PET) o al análisis del líquido cefalorraquídeo, procedimientos que pueden ser costosos, invasivos o difíciles de obtener fuera de centros especializados.

Una prueba que podría ampliar el acceso al diagnóstico

Roche indicó que la prueba podrá utilizarse en más de 4.500 analizadores de laboratorio de la compañía que ya están instalados en Estados Unidos, lo que podría facilitar su incorporación a los servicios de salud sin necesidad de instalar nuevos equipos. Las redes de laboratorios Labcorp y Quest Diagnostics también anunciaron planes para ofrecer el examen.

La importancia de esta tecnología radica también en la dificultad que todavía existe para diagnosticar el Alzheimer. La Asociación de Alzheimer señala que esta es la cuarta prueba de biomarcadores sanguíneos autorizada por la FDA para ayudar en la evaluación de la enfermedad.

Sin embargo, el nuevo examen no debe utilizarse como una herramienta de diagnóstico independiente. Roche señala que los resultados deben interpretarse junto con los síntomas del paciente, su historial médico y otros hallazgos clínicos. En determinadas situaciones, los médicos podrían necesitar pruebas adicionales para confirmar la presencia de la enfermedad. Su principal utilidad es ayudar a determinar si existe una alta o baja probabilidad de cambios cerebrales asociados con el Alzheimer y orientar los siguientes pasos del proceso diagnóstico.

Redacción de: Karen Rodríguez A. 

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