Después de dos años de espera, el Ministerio de Inmigración de Quebec anunció que volverá a aceptar solicitudes de patrocinio familiar a partir del dos de julio. El nuevo período se extiende hasta el treinta de junio de 2028 y contempla un máximo de quince mil setecientas solicitudes, un aumento de casi tres mil respecto al ciclo anterior.
Para las familias que llevan meses o años con un cónyuge, un padre o una madre esperando en otro país, la noticia llega con alivio y con urgencia. Los cupos se agotan, y quienes ya vivieron el proceso anterior saben que no conviene esperar.
¿Qué cambió respecto al período anterior?
El ciclo que terminó ayer permitió un máximo de trece mil solicitudes divididas en dos categorías: diez mil cuatrocientas para cónyuges, parejas de hecho e hijos dependientes mayores de dieciocho años, y dos mil seiscientas para padres, abuelos y otros familiares elegibles. Ambas categorías alcanzaron su límite antes de que se cumpliera el plazo.
El nuevo período sube el techo global a quince mil setecientas, aunque todavía no se conoce la distribución exacta entre categorías. Lo que sí se confirmó es que las solicitudes para patrocinar hijos menores de dieciocho años siguen sin límite y pueden presentarse en cualquier momento, como ha sido la regla desde hace varios ciclos.
¿Cómo funciona el proceso en Quebec?
Quebec tiene un sistema de inmigración propio que opera en paralelo al federal. Para patrocinar a un familiar, primero hay que obtener la aprobación del MIFI y luego la de IRCC en Ottawa. Eso implica dos evaluaciones separadas, dos conjuntos de formularios y, en la práctica, tiempos de procesamiento que pueden duplicar los del resto de Canadá.
El patrocinador debe demostrar que tiene ingresos suficientes para mantener al familiar durante el período de compromiso, que varía según la relación. Para cónyuges, el compromiso es de tres años. Para padres y abuelos, sube a diez. Y en todos los casos, quien patrocina asume responsabilidad financiera completa: si el familiar recurre a asistencia social durante ese período, el gobierno puede reclamar el reembolso.
¿Qué implica para los latinos de Quebec?
La comunidad latinoamericana en Montreal, Gatineau y la ciudad de Quebec ha crecido de manera sostenida en la última década, impulsada en buena parte por colombianos, mexicanos y venezolanos que llegaron como trabajadores temporales o solicitantes de asilo y luego obtuvieron residencia permanente.
Que los cupos hayan subido es una señal positiva. Pero la experiencia del ciclo anterior dejó una lección clara: quien no prepare la documentación con anticipación y no presente la solicitud en los primeros días del período corre el riesgo de quedarse otra vez afuera. Y en reunificación familiar, quedarse afuera significa, literalmente, otro año o dos sin ver a la persona que falta en la mesa.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter
