ONU reduce previsión de crecimiento económico mundial para 2026 por crisis energética en Medio Oriente

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) redujo su previsión de crecimiento económico global para 2026 debido al impacto de la crisis energética derivada del conflicto en Medio Oriente y las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de petróleo y gas.

Según el informe actualizado de perspectivas económicas mundiales, la economía global crecería un 2,5% en 2026, por debajo del 2,7% proyectado anteriormente. La ONU advirtió además que, en un escenario más adverso, el crecimiento podría caer hasta el 2,1%, uno de los niveles más bajos registrados en las últimas décadas fuera de períodos de crisis financiera o pandemia.

El organismo internacional señaló que el incremento de los precios de la energía y las interrupciones en las cadenas de suministro han provocado nuevas presiones inflacionarias a escala mundial. La inflación global alcanzaría el 3,9% durante 2026, afectando especialmente a las economías en desarrollo, donde el aumento de los costos de combustibles y alimentos golpea con mayor fuerza a los hogares.

Las tensiones en la región se intensificaron tras ataques contra infraestructura energética y restricciones en el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Analistas internacionales advierten que una interrupción prolongada podría generar un nuevo episodio de crisis energética similar a las registradas en la década de 1970.

Medio Oriente y Europa, entre las regiones más afectadas

La ONU identificó a Asia Occidental como la región con el mayor deterioro económico esperado. El crecimiento proyectado para esa zona cayó de 4,1% a apenas 1,4%, debido a daños en infraestructura, caída del comercio y aumento de los costos energéticos. Europa también enfrenta riesgos importantes por su dependencia de importaciones de gas y petróleo provenientes de la región. En paralelo, organismos internacionales como la Agencia Internacional de Energía y la OPEP también redujeron sus previsiones relacionadas con demanda y oferta petrolera, advirtiendo sobre posibles déficits de suministro y mayores presiones sobre los precios internacionales del crudo.

A pesar del escenario de incertidumbre, algunas economías muestran señales de mayor resistencia. La ONU considera que Estados Unidos e India mantendrían un desempeño relativamente sólido gracias al consumo interno y la inversión tecnológica, mientras que China enfrenta una desaceleración ligada al debilitamiento del consumo y el impacto del aumento de los costos energéticos. El informe también alertó sobre posibles consecuencias sociales derivadas del encarecimiento de alimentos y combustibles. Naciones Unidas estima que millones de personas adicionales podrían entrar en condiciones de inseguridad alimentaria si el conflicto y la crisis energética continúan prolongándose durante el resto del año.

Redacción de: Karen Rodríguez A.