Entre las historias más humanas del Mundial 2026 sobresale la de Josimar Dias, conocido como “Vozinha”, arquero y símbolo de Cabo Verde. Nacido en 1986, fue bautizado en honor al brasileño Josimar, revelación del Mundial de México, mientras su padre admiraba al argentino Jorge Valdano. Su apodo, que en portugués caboverdiano significa aproximadamente “abuelita“, surgió en la infancia por su delgada figura y su voz aguda.
Antes de convertirse en referente de su selección, combinó el fútbol con su trabajo como policía y desarrolló una extensa carrera por clubes de Cabo Verde, Angola, Moldavia, Portugal, Chipre y Eslovaquia. Desde hace dos temporadas juega en el Chaves de la segunda Liga Portuguesa.
Su consagración llegó en el histórico empate 0-0 frente a España. Con siete atajadas, igualó la segunda mayor cifra para un arquero de 40 años o más en un Mundial desde 1966, solo detrás de Pat Jennings, quien realizó diez frente a Brasil en 1986. Su actuación dio a Cabo Verde el primer punto mundialista de su historia y disparó su popularidad en redes sociales, pasando de 40.000 a 1,6 millones de seguidores en Instagram.
Sin embargo, tras el encuentro confesó que su madre no había podido viajar para verlo debutar porque no había logrado completar el proceso para obtener la visa estadounidense. La situación estaba marcada por las nuevas políticas migratorias, que exigían una fianza de hasta 15.000 dólares a ciudadanos de varios países, entre ellos Cabo Verde, aunque posteriormente los familiares de jugadores fueron eximidos de ese requisito.
La historia conmovió al mundo. El líder demócrata de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Hakeem Jeffries, gestionó personalmente el caso con el secretario de Estado, Marco Rubio. Tras la intervención conjunta del Departamento de Estado, el gobierno de Cabo Verde y la FIFA, se aprobaron los trámites, se eximieron todos los costos y se organizaron los viajes para que la madre del arquero pudiera asistir al siguiente partido de Cabo Verde frente a Uruguay en Miami.
Cabo Verde se encuentra entre los 50 países cuyos ciudadanos deben pagar una fianza de hasta 15,000 dólares para obtener una visa estadounidense, como parte de la campaña más amplia del presidente Donald Trump contra los viajeros procedentes de países que, según las autoridades, registran altas tasas de permanencia ilegal. El mes pasado, la administración Trump suspendió este requisito para los poseedores de entradas de Cabo Verde y otras cuatro naciones participantes en la Copa Mundial, pero los críticos afirmaron que era demasiado tarde para muchos aficionados.
El Departamento de Estado declaró no tener constancia de que su madre hubiera solicitado una visa, pero que estaba trabajando para resolver la situación con las autoridades de Cabo Verde.
Así, el Mundial le regaló a Vozinha mucho más que una actuación inolvidable: la oportunidad de cumplir el sueño de jugar la máxima cita del fútbol teniendo finalmente a su madre en la tribuna, un desenlace que convirtió su historia en una de las más emotivas e inspiradoras del torneo.
Redacción de: Andrés Zuluaga Giraldo





