Ontario les paga a los edificios para que bajen el aire acondicionado y así evitar apagones este verano

0
35

La idea suena contradictoria en plena ola de calor: un programa del gobierno provincial que paga a edificios comerciales para que reduzcan el uso del aire acondicionado durante las horas de mayor consumo eléctrico. Pero eso es exactamente lo que propone Peak Performance, la iniciativa que Ontario lanzó en abril y que empezó a operar el primero de junio.

El razonamiento detrás es simple, aunque incómodo. La red eléctrica de Ontario tiene un límite de capacidad, y cada verano ese límite se pone a prueba cuando millones de aparatos de aire acondicionado arrancan al mismo tiempo en oficinas, centros comerciales y hospitales. Si la demanda supera la oferta disponible, el resultado es un apagón. Y un apagón en julio no es un inconveniente menor.

¿Cómo funciona?

El programa, administrado por el Independent Electricity System Operator a través de Save on Energy, ofrece incentivos económicos a edificios comerciales e institucionales que se comprometan a reducir su consumo de climatización durante las horas pico. En la práctica, eso significa subir un par de grados el termostato durante un máximo de tres horas en días laborables, entre junio y septiembre, cuando el sistema está bajo presión.

Para participar, un edificio necesita poder reducir al menos quinientos kilowatts de demanda, o sumarse a un portafolio agregado que alcance esa cifra. A cambio, recibe veinte dólares por kilowatt, destinados a cubrir el costo de instalar equipos de monitoreo y control.

¿Qué pasa con la gente que trabaja adentro?

Es la pregunta obvia. Si un edificio de oficinas o un centro comercial sube el termostato tres grados durante tres horas en un día de treinta y cinco grados, quienes lo sienten primero son los empleados y el público. El programa incluye una línea de base ajustada al clima que, según el IESO, protege a los participantes de ser penalizados en días extremos. Pero eso no impide que, en la práctica, los espacios estén más calientes durante esos períodos.

Para quienes trabajan en limpieza, mantenimiento, atención al público o cocinas dentro de estos edificios, sectores donde la mano de obra inmigrante es proporcionalmente alta, la diferencia entre veintiuno y veinticuatro grados puede no parecer mucha en un documento. En un turno de ocho horas, se siente.

¿Alcanza para evitar los apagones?

Peak Performance aspira a reducir cien megawatts de demanda pico este verano y escalar a más del doble el próximo año. Es un complemento del programa Peak Perks, que ya opera a nivel residencial con cientos de miles de hogares inscritos. Juntos, buscan funcionar como lo que en la industria llaman una planta de energía virtual: en vez de generar más electricidad, reducen cuánta se necesita.

Ontario enfrenta un horizonte eléctrico complejo. La demanda crece por la electrificación del transporte y la expansión de centros de datos, mientras que parte de la generación nuclear está en mantenimiento. El programa no resuelve el problema estructural, pero compra tiempo. Y en una red eléctrica, comprar tiempo a veces es lo único que separa un verano normal de una crisis.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here