Ontario le cierra la puerta de la asistencia social a quienes tienen estatus temporal

Desde el 13 de agosto, tener solo un permiso de trabajo, un permiso de estudio o una visa de turista ya no alcanza para calificar a la asistencia social de Ontario. La provincia modificó, con efecto inmediato, los reglamentos de Ontario Works y del ODSP, y dejó fuera a cientos de miles de personas que hasta hace unos días podían recibir ese apoyo.

¿A quién le cierran la puerta?

Quedan excluidas las personas sin estatus migratorio legal, quienes tienen un permiso vencido, y quienes están en Canadá con permiso de estudio, permiso de trabajo, o como visitantes o turistas. Siguen calificando, en cambio, los ciudadanos canadienses, los residentes permanentes y quienes mantienen su estatus mientras esperan una renovación (lo que se conoce como «maintained status»), aunque técnicamente sigan clasificados como residentes temporales.

¿A cuánta gente afecta?

La cifra es enorme: cerca de 654.692 casos combinados entre Ontario Works (unos 282.011) y el ODSP, el programa de apoyo a personas con discapacidad (unos 372.681), según cifras citadas por medios especializados en inmigración. Eso equivale a alrededor del 4% de la población de la provincia. La nueva regla exige presentar, desde ahora, documentación que demuestre ciudadanía o estatus migratorio para acceder a cualquiera de los dos programas.

La justificación del gobierno

El premier Doug Ford defendió la medida en términos directos: «La asistencia social financiada por los contribuyentes no debería ir a personas que viven en Canadá de forma ilegal», afirmó. El ministro de Servicios Sociales, Michael Parsa, agregó que los cambios buscan «proteger el dinero de los contribuyentes y garantizar que estos programas estén ahí para quienes fueron pensados».

Para quienes sí siguen calificando, el ODSP puede llegar hasta 1.436 dólares mensuales, y permite ganar hasta 1.000 dólares al mes por trabajo sin perder el beneficio.

Lo que dicen quienes trabajan con inmigrantes

No todos ven la medida de la misma forma. El Consejo de Agencias que Sirven a Inmigrantes de Ontario (OCASI) reclama un principio de «estatus para todos», con el argumento de que el acceso a estos apoyos debería responder también a criterios humanitarios y no solo migratorios. Desde UL Lawyers advirtieron que la restricción podría terminar presionando a otros recursos comunitarios, como bancos de alimentos y refugios, a medida que las personas excluidas busquen ayuda por otras vías.

El respaldo que desaparece de un día para otro

Para la comunidad latina en Ontario, la nueva regla golpea justo a quienes suelen estar en las categorías más frágiles: trabajadores con permiso temporal, estudiantes internacionales o personas cuyo trámite migratorio quedó en el limbo. Hasta el 12 de agosto, esas personas tenían al menos la posibilidad de pedir ayuda si perdían el empleo o enfrentaban una emergencia de salud. Desde el 13, esa puerta está cerrada, y por ahora no hay ningún programa provincial que la reemplace.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter

Comparte este artículo