Una llamada que parece provenir del banco. Un mensaje de texto que informa sobre un paquete retenido. Un supuesto técnico de Microsoft que asegura haber detectado un virus en el computador. O incluso alguien que se hace pasar por un nieto desesperado pidiendo ayuda urgente.
Las modalidades cambian constantemente, pero las autoridades coinciden en una tendencia preocupante: los adultos mayores siguen siendo uno de los principales objetivos de las estafas digitales en Ontario.
Según el Canadian Anti-Fraud Centre (CAFC), las pérdidas económicas asociadas al fraude alcanzan cifras récord cada año y una parte importante de los casos involucra a personas mayores, quienes suelen ser blanco de delincuentes que aprovechan la confianza, el aislamiento o el desconocimiento de nuevas tecnologías.
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El fraude ya no ocurre solo por internet
Aunque muchas personas imaginan estas estafas como correos electrónicos maliciosos, la realidad es mucho más amplia.
Los delincuentes utilizan llamadas telefónicas, mensajes de texto, redes sociales, aplicaciones de mensajería y sitios web falsos para convencer a las víctimas de entregar dinero o información bancaria.
En algunos casos aseguran representar a la Agencia Tributaria de Canadá (CRA), a bancos, empresas de mensajería o compañías tecnológicas. En otros, recurren a historias emocionales, como familiares involucrados en accidentes o supuestos secuestros, para generar pánico y presionar a la víctima a actuar de inmediato.
La rapidez es parte de la estrategia: cuanto menos tiempo tenga la persona para verificar la información, mayores son las probabilidades de éxito para los estafadores.
La inteligencia artificial está cambiando las reglas
Las autoridades también advierten sobre un fenómeno relativamente nuevo: el uso de inteligencia artificial para hacer los engaños mucho más convincentes.
Hoy es posible crear voces sintéticas capaces de imitar con gran precisión a un hijo, un nieto o cualquier familiar a partir de unos pocos segundos de audio disponibles en internet o en redes sociales.
Los especialistas recomiendan que las familias establezcan una palabra clave o una pregunta cuya respuesta solo conozcan sus miembros, de modo que pueda utilizarse para confirmar la identidad durante una llamada inesperada.
Aunque este tipo de fraude todavía no representa la mayoría de los casos, su crecimiento preocupa a las agencias encargadas de combatir el crimen financiero.
Los fraudes más comunes
El Canadian Anti-Fraud Centre identifica varias modalidades que continúan generando importantes pérdidas económicas:
- Suplantación de bancos, donde se solicita confirmar datos personales o realizar transferencias “para proteger la cuenta”.
- Fraudes de soporte técnico, en los que un supuesto especialista afirma haber detectado problemas en el computador y pide acceso remoto.
- Estafas románticas, que buscan construir una relación de confianza durante semanas o meses antes de solicitar dinero.
- Fraudes de inversión, especialmente relacionados con criptomonedas o rendimientos extraordinarios.
- La llamada del nieto, en la que un supuesto familiar afirma haber sido detenido o sufrido un accidente y necesita dinero con urgencia.
En todos los casos, los delincuentes apelan a la emoción antes que a la lógica.
Cómo reducir el riesgo
Las autoridades recomiendan desconfiar de cualquier comunicación inesperada que solicite dinero, contraseñas, códigos de verificación o acceso remoto a dispositivos.
Si alguien afirma representar a un banco o a una entidad pública, lo más seguro es terminar la llamada y comunicarse directamente utilizando el número oficial de la institución.
También aconsejan no compartir información personal en redes sociales que pueda facilitar la suplantación de identidad y conversar regularmente con familiares mayores sobre las modalidades de fraude más recientes.
Cuando una oferta parece demasiado buena para ser cierta o una situación exige actuar de inmediato sin tiempo para verificar la información, esa presión suele ser una de las principales señales de alerta.
Un delito que seguirá creciendo
A medida que la tecnología evoluciona, también lo hacen las herramientas utilizadas por los delincuentes.
Las autoridades reconocen que resulta prácticamente imposible eliminar por completo este tipo de fraude. Por eso insisten en que la mejor defensa continúa siendo la prevención, la educación digital y la comunicación permanente dentro de las familias.
Para muchos adultos mayores, una llamada telefónica sigue representando un gesto de confianza.
Los estafadores lo saben.
Y precisamente por eso, cada conversación inesperada merece unos minutos de verificación antes de convertirse en una decisión que puede costar los ahorros de toda una vida.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter





