La AFN le advierte a Carney por el Bill C-39 mientras los sindicatos reclaman por el derecho a huelga

Un día después de que el gobierno presentara el Bill C-39, la Building Canada Strong Act, en el Parlamento, las críticas empezaron a llegar de dos frentes a la vez. La jefa nacional de la Assembly of First Nations (AFN), Cindy Woodhouse Nepinak, advirtió que el gobierno no puede usar su mayoría para saltarse la consulta con los pueblos indígenas. Y el mismo martes, mientras la Cámara de los Comunes seguía debatiendo, el primer ministro Mark Carney salió a defender el proyecto con una frase que probablemente va a repetir seguido: tiene, dijo, «un mandato muy claro».

El reclamo de los pueblos indígenas

Woodhouse Nepinak fue directa: «Hoy nuestros derechos están siendo amenazados de nuevas formas. Pero no tenemos miedo. Para nada.» Su objeción central es el cronograma. El gobierno describió el Bill C-39 como la legislación más importante en décadas, y para la líder de la AFN eso exige el mismo nivel de revisión parlamentaria y consulta pública, no menos. «Cualquier cronograma predeterminado, pensado principalmente para atraer inversión, subordina el honor de la Corona a los intereses comerciales», dijo. La ley crea «regiones de interés nacional» con excepciones a una docena de leyes federales y reduce a seis meses el trámite de proyectos medianos que antes tomaba un año.

Los sindicatos y la cláusula que más molesta

Del lado sindical, la presidenta del Canadian Labour Congress, Bea Bruske, apuntó a un punto puntual del proyecto: la cláusula que le da al gobierno poder para terminar una huelga legal si decide que va, o podría ir, contra el interés nacional. «Un derecho que no se puede ejercer no es un derecho», dijo Bruske. El líder del NPD, Avi Lewis, habló de una posible extralimitación federal sobre el proceso de negociación colectiva.

Carney no da marcha atrás

El primer ministro respondió sin esquivar la crítica. «El gobierno fue elegido con un mandato muy claro», sostuvo, y agregó una frase que resume su apuro: «Una decisión postergada es un proyecto negado. Si van a decir que no, decídanlo dentro de un año.» No todas las reacciones fueron en contra: el presidente del Business Council of Alberta, Adam Legge, celebró lo que llamó «un enfoque renovado, y muy bienvenido, de Ottawa para crear las condiciones para crecer, invertir, contratar y competir.»

El proyecto recién empieza su camino

El Bill C-39 todavía tiene que pasar por comités y por una votación en la Cámara de los Comunes antes de convertirse en ley, así que lo que se vio esta semana es apenas el primer round. Buena parte de la comunidad latina en Canadá trabaja en sectores regulados a nivel federal, construcción incluida, y ahí es donde más se va a sentir cómo termina esta pelea entre Ottawa, las Primeras Naciones y los sindicatos.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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