Un cambio que pasó casi desapercibido podría complicar la situación de miles de estudiantes internacionales en Canadá. El 18 de junio, Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá actualizó sus instrucciones internas sobre el cumplimiento de las condiciones de los permisos de estudio. Las nuevas directrices aclaran zonas grises que antes permitían cierta flexibilidad, y ahora dejan mucho menos margen para el error.
El punto más delicado tiene que ver con los cambios de institución. Bajo la normativa actual, quien tiene un permiso de estudio vinculado a una institución designada específica y se transfiere a otra sin solicitar un nuevo permiso, queda automáticamente en situación de estudio no autorizado. El permiso anterior simplemente deja de ser válido.
Contenido
¿Qué pasa con los cambios de programa dentro de la misma escuela?
La actualización también precisa las reglas para quienes cambian de programa sin cambiar de institución. Ahora queda claro que solo se permite el cambio dentro del mismo nivel de credencial. Es decir, pasar de un diploma a otro diploma es aceptable, pero saltar de un diploma a un grado universitario, o entre cualquier nivel diferente, podría requerir una nueva solicitud de permiso.
Esta distinción es particularmente relevante para estudiantes latinoamericanos que llegan con un plan académico y luego deciden ajustarlo según las oportunidades que encuentran. Lo que antes se resolvía con una conversación en la oficina de admisiones ahora tiene implicaciones migratorias directas.
La regla de los 150 días y el cierre de instituciones
Hay una parte de la actualización que sí ofrece algo de claridad positiva. Cuando una institución designada cierra, los estudiantes afectados tienen un plazo de 150 días para hacer la transición: encontrar un nuevo programa, cambiar su estatus migratorio o salir del país. La versión anterior de las instrucciones no decía explícitamente si esos estudiantes estaban en cumplimiento durante ese período de transición. Ahora sí lo dice.
Esta precisión importa porque quienes se encuentren en esa situación pueden demostrar que actuaron dentro del marco legal, siempre que documenten bien los tiempos y presenten las solicitudes correspondientes antes de que se agote el plazo.
Las nuevas instrucciones no cambian la ley, pero sí cambian cómo se aplica. Para cualquier estudiante internacional que esté considerando un cambio de escuela o de programa, el consejo es claro: verificar primero con un profesional de inmigración antes de tomar cualquier decisión académica que pueda afectar su estatus.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter





