Encuesta revela que la mayoría de los adolescentes canadienses ha estado expuesta a violencia en internet

La gran mayoría de los adolescentes en Canadá ha visto imágenes o videos de violencia real y contenido sangriento en internet, muchas veces sin buscarlos de forma intencional, según una nueva investigación que reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar la protección de niños y jóvenes en las plataformas digitales.

El estudio, elaborado por la organización DIY: Digital Safety en colaboración con el Canadian Centre for Child Protection, encontró que el 85% de los adolescentes encuestados afirmó haber visto al menos una forma de violencia o escenas de extrema crudeza en línea. La investigación se basó en una encuesta realizada a 1.007 jóvenes canadienses de entre 13 y 17 años.

Entre los contenidos más frecuentes figuran videos de peleas físicas, observados por el 73% de los participantes; imágenes de violencia policial (65%); escenas de personas heridas o fallecidas en conflictos armados (52%); accidentes de tránsito con víctimas (50%); asesinatos (39%) y tiroteos masivos o escolares (33%). Además, el informe reveló que un 10% de los adolescentes dijo haber visto material de abuso sexual infantil.

Los investigadores señalaron que uno de los hallazgos más preocupantes es que gran parte de este contenido aparece de manera inesperada mientras los jóvenes navegan por redes sociales. Cerca del 40% indicó que las publicaciones provenían de personas desconocidas y más del 30% atribuyó su aparición a las recomendaciones automáticas de los algoritmos de las plataformas. Solo el 7% reconoció haber buscado deliberadamente este tipo de material.

Algoritmos y regulación, en el centro del debate

La autora principal del informe, la criminóloga Alexa Dodge, profesora asociada de la Saint Mary’s University, explicó que la investigación surgió tras escuchar a adolescentes que relataban cómo encontraban de forma recurrente videos de accidentes fatales, agresiones y otras escenas violentas mientras utilizaban redes sociales. Según la especialista, la magnitud de la exposición sorprendió incluso a organizaciones dedicadas a la protección de la infancia.

El estudio identificó a YouTube como la plataforma donde con mayor frecuencia los adolescentes encontraron este tipo de contenido, seguida por TikTok e Instagram. La mayoría de los jóvenes afirmó que, tras ver estos videos, optó por ignorarlos o bloquear las cuentas que los compartían. En los casos en que reportaron el contenido a las plataformas, muchos señalaron que las publicaciones permanecieron disponibles. 

Los investigadores concluyen que la exposición frecuente a escenas de violencia extrema puede tener efectos negativos en el bienestar emocional de niños y adolescentes. Por ello, consideran urgente fortalecer las medidas de moderación de contenido, aumentar la transparencia de las plataformas digitales y desarrollar estrategias que reduzcan la difusión automática de este tipo de material entre los usuarios más jóvenes.

Redacción de: Karen Rodríguez A.