Canada Day: la fiesta nacional que muchos inmigrantes celebran sin saber realmente qué significa

Para muchos latinoamericanos, el primer Canada Day llega con una imagen muy clara: banderas rojas y blancas por todas partes, parques llenos de familias, conciertos gratuitos, camisetas con hojas de arce y fuegos artificiales al caer la noche. Desde afuera parece una mezcla entre un festival de verano y una fiesta patria. Pero basta hacer una pregunta sencilla para descubrir que no todos saben exactamente qué se está celebrando.

A diferencia de la mayoría de los países de América Latina, Canada Day no conmemora una guerra de independencia. El 1 de julio recuerda el nacimiento de la Confederación Canadiense en 1867, cuando Ontario, Quebec, Nueva Escocia y Nuevo Brunswick decidieron unirse para formar un nuevo país bajo el Acta de la América del Norte Británica. Canadá seguiría fortaleciendo su autonomía durante las décadas siguientes, pero esa fecha quedó como el punto de partida de la nación moderna.

Para quienes llegan desde países donde las fiestas nacionales suelen estar asociadas a batallas, héroes militares o procesos revolucionarios, la historia canadiense puede resultar diferente. Aquí la construcción del Estado fue gradual, negociada y mucho menos épica de lo que acostumbran los libros de historia latinoamericanos.

Mucho más que un día libre

Para la mayoría de los canadienses, Canada Day es una oportunidad para reunirse con familiares y amigos, salir a un parque, hacer un picnic o asistir a alguno de los cientos de eventos comunitarios que se organizan en todo el país.

Toronto no es la excepción.

La ciudad preparó una programación gratuita que incluye conciertos, actividades culturales, espectáculos para niños y exhibiciones de fuegos artificiales en distintos puntos, entre ellos Ashbridges Bay Park, Centennial Park, Milliken Park y Stan Wadlow Park. Como ocurre cada año, se espera una alta asistencia y las autoridades recomiendan utilizar el transporte público para desplazarse entre los eventos. 

Para miles de inmigrantes, especialmente quienes llegaron hace pocos meses, la celebración también se convierte en una forma de empezar a entender la cultura del país que ahora llaman hogar.

No hace falta haber nacido en Canadá para sentirse parte de la jornada. De hecho, buena parte de quienes llenan los parques ese día nacieron en otro lugar del mundo.

Una celebración que también invita a reflexionar

En los últimos años, Canada Day ha adquirido un significado más complejo.

El descubrimiento de tumbas sin identificar en antiguos internados para niños indígenas reabrió una conversación nacional sobre la historia del país y el trato que recibieron durante décadas las Primeras Naciones, los inuit y los métis.

Eso ha hecho que muchas comunidades indígenas vivan el 1 de julio de una manera distinta. Algunas participan en actividades culturales; otras prefieren dedicar la jornada a espacios de memoria y reflexión sobre el proceso de reconciliación que Canadá intenta construir.

Lejos de desaparecer, Canada Day se ha transformado en una celebración que combina orgullo nacional con una mirada más crítica sobre el pasado.

Para muchos inmigrantes latinoamericanos, esa convivencia entre celebración y autocrítica resulta llamativa. En Canadá es frecuente encontrar personas que aman profundamente su país y, al mismo tiempo, reconocen que todavía existen heridas históricas que no han terminado de sanar.

Lo que muchos no saben sobre los fuegos artificiales

Uno de los errores más comunes entre quienes celebran Canada Day por primera vez tiene que ver con la pólvora.

En Toronto no está permitido lanzar fuegos artificiales en parques, playas, calles, estacionamientos, balcones o espacios públicos. Solo pueden utilizarse en propiedad privada y dentro de los horarios autorizados por la ciudad. Incumplir estas normas puede terminar en multas importantes o en la intervención de bomberos y policía. (toronto.ca)

La recomendación de las autoridades es asistir a los espectáculos oficiales, donde los fuegos artificiales son organizados por personal especializado y cuentan con todas las medidas de seguridad.

Una oportunidad para sentirse parte del país

Para quienes llegaron hace poco a Canadá, Canada Day puede parecer simplemente una curiosidad cultural. Con el tiempo suele convertirse en algo más.

Es el primer gran evento del verano. Es el día en que miles de personas salen a ocupar el espacio público. Es una oportunidad para descubrir barrios, conocer vecinos y compartir con personas de diferentes culturas.

También es un recordatorio de algo que caracteriza a Canadá desde hace décadas: una parte importante de quienes celebran esta fecha nacieron fuera del país.

La historia canadiense sigue escribiéndose con personas que llegaron desde todos los rincones del mundo. Entre ellas, cientos de miles de latinoamericanos que hoy trabajan, estudian, emprenden y forman familias en ciudades como Toronto.

Por eso, quizá la mejor manera de entender Canada Day no sea preguntarse qué ocurrió hace casi 160 años.

La verdadera pregunta es otra: ¿cómo se construye hoy un país donde personas de tantos orígenes distintos pueden terminar celebrando la misma bandera?

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter