Declarar impuestos, incluso quienes no trabajan deben declarar y sacar beneficios de esto.

TORONTO. Para muchos inmigrantes que llegan a Canadá, la temporada de impuestos parece ser un asunto que solo preocupa a quienes ya tienen un empleo. Sin embargo, expertos en asentamiento y asesores tributarios insisten en que presentar la declaración de impuestos puede ser una de las decisiones financieras más importantes durante los primeros meses en el país, incluso si la persona no obtuvo ingresos.

La razón es sencilla: en Canadá, la declaración de impuestos no solo sirve para calcular cuánto debe pagar un contribuyente. También funciona como la puerta de entrada a una amplia variedad de beneficios económicos ofrecidos por los gobiernos federal y provincial.

Programas como el nuevo Canada Groceries and Essentials Benefit, el Canada Child Benefit y otros créditos tributarios utilizan la información de la declaración de impuestos para determinar quién tiene derecho a recibir ayuda y cuánto dinero le corresponde.

Por eso, una persona que no presente su declaración podría quedarse por fuera de beneficios económicos para los que sí cumple los requisitos.

Esta situación afecta con frecuencia a los recién llegados. Muchos creen que, como todavía no tienen empleo o apenas llegaron al país, no necesitan presentar ningún documento ante la Agencia de Ingresos de Canadá (CRA). En la práctica, esa decisión puede retrasar durante meses el acceso a diferentes programas de apoyo.

Los especialistas explican que presentar una declaración no significa necesariamente pagar impuestos. Si una persona no tuvo ingresos o sus ingresos fueron muy bajos, es posible que no deba pagar nada. Aun así, la declaración permite que la CRA actualice su información y determine si puede acceder a diferentes beneficios.

Otro error frecuente consiste en pensar que el proceso se realiza automáticamente al obtener la residencia permanente o un permiso de trabajo. En realidad, corresponde a cada contribuyente presentar su declaración cuando cumple las condiciones establecidas por la legislación canadiense.

Para muchas familias inmigrantes, estos beneficios representan un apoyo importante durante los primeros años de adaptación al país. En algunos casos ayudan a cubrir parte de los gastos relacionados con alimentación, vivienda o el cuidado de los hijos, por lo que perderlos por no presentar la declaración puede tener un impacto significativo en el presupuesto familiar.

Si una persona tiene dudas sobre si debe declarar impuestos, puede buscar orientación gratuita a través de organizaciones que apoyan a nuevos inmigrantes o acudir a los programas comunitarios de preparación de impuestos que funcionan cada año en distintas ciudades de Canadá. Muchas de estas iniciativas cuentan con voluntarios capacitados que ayudan a completar la declaración sin costo para personas con ingresos bajos o situaciones tributarias sencillas.

Para quienes acaban de llegar al país, la recomendación es no esperar hasta conseguir un empleo estable para informarse sobre sus obligaciones tributarias. En Canadá, presentar la declaración de impuestos también es una forma de abrir la puerta a programas de apoyo que pueden marcar una diferencia importante durante el proceso de integración.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter