Canadá endurece el control sobre los consultores migratorios: así buscan frenar el fraude en los procesos de inmigración

Contratar a un consultor migratorio suele ser una de las primeras decisiones que toman muchas personas cuando desean estudiar, trabajar o establecerse en Canadá. Sin embargo, también es uno de los sectores donde más denuncias existen por fraude, falsas promesas y asesorías irregulares. Con el objetivo de fortalecer la protección de los inmigrantes, el Gobierno federal puso en marcha un nuevo sistema de supervisión que amplía el control sobre quienes ofrecen estos servicios.

Los cambios, que entraron en vigor esta semana, otorgan mayores facultades al College of Immigration and Citizenship Consultants (CICC), el organismo encargado de regular a los consultores migratorios autorizados en Canadá.

Entre las principales novedades se encuentran nuevas herramientas para investigar posibles irregularidades, imponer sanciones disciplinarias y actuar con mayor rapidez frente a profesionales que incumplan las normas o engañen a sus clientes.

El endurecimiento de la supervisión responde a una preocupación que las autoridades migratorias han expresado durante años. Cada temporada, miles de personas son víctimas de consultores no autorizados o de representantes que prometen resultados imposibles, cobran honorarios excesivos o presentan información falsa en las solicitudes de inmigración.

Las consecuencias pueden ser graves. Una solicitud mal preparada o con información incorrecta puede terminar en un rechazo, la pérdida de importantes sumas de dinero e incluso afectar futuras oportunidades para inmigrar a Canadá.

Para la comunidad latina, donde muchas familias recurren a consultores para navegar un sistema migratorio complejo, la recomendación principal sigue siendo la misma: verificar siempre que el profesional esté debidamente autorizado antes de contratar cualquier servicio.

Actualmente, solo los consultores registrados ante el CICC, los abogados pertenecientes a un colegio provincial de abogados y, en algunos casos, los notarios de Quebec están autorizados para representar a clientes en procesos ante Immigration, Refugees and Citizenship Canada (IRCC).

Las autoridades recuerdan que ninguna persona puede garantizar la aprobación de una visa, un permiso de trabajo o la residencia permanente. Tampoco existe la posibilidad de «comprar» una invitación para un programa migratorio ni de acelerar un expediente mediante pagos adicionales.

Otro aspecto importante es que los solicitantes conservan el derecho a recibir copia de todos los documentos presentados en su nombre. Si un consultor se niega a entregar esa información o pide al cliente firmar formularios en blanco, los especialistas recomiendan suspender el proceso y buscar asesoría de inmediato.

Con las nuevas medidas, el Gobierno espera fortalecer la confianza en el sistema migratorio y reducir el número de personas afectadas por asesorías fraudulentas.

Para quienes ya trabajan con un consultor, los cambios no implican presentar nuevos documentos ni repetir el proceso. Sin embargo, sí representan una oportunidad para confirmar que el profesional elegido continúa registrado y mantiene su autorización vigente.

En un momento en que Canadá sigue recibiendo cientos de miles de solicitudes de inmigración cada año, las autoridades insisten en que una de las mejores formas de protegerse contra el fraude es verificar siempre la credencial del representante antes de entregar dinero, documentos personales o información sensible.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter