Quebec's premier sets conditions for the return of American wine to store shelves

El vino californiano podría volver pronto a los estantes de la SAQ, pero solo si Washington pone algo real sobre la mesa a cambio.

¿Qué puso sobre la mesa la premier?

Christine Fréchette, premier de Quebec, dijo estar abierta a levantar la prohibición sobre el vino estadounidense, aunque aclaró que no lo hará «a cualquier precio». Según sus propias palabras, la provincia quiere ver ganancias concretas en el frente comercial antes de dar ese paso: en concreto, pide reducciones en las barreras arancelarias que golpean a la silvicultura, el aluminio y la manufactura quebequenses.

¿Qué límites puso?

Fréchette fue clara en lo que no está dispuesta a negociar: cualquier acuerdo que debilite el sistema de gestión de la oferta, el esquema que protege a los productores lácteos y avícolas de Quebec, queda fuera de la mesa, igual que cualquier cambio que toque la cultura o el idioma de la provincia.

¿Por qué el vino salió de los estantes en primer lugar?

La SAQ, la junta de licores de Quebec, retiró el año pasado los productos estadounidenses de sus estantes por orden del gobierno provincial, como represalia directa a los aranceles que la administración Trump le impuso a Canadá. Fue una de varias medidas de presión que distintas provincias tomaron en paralelo, mientras Ottawa negociaba, y sigue negociando, una salida a la disputa comercial.

Una moneda de cambio con nombre y apellido

La postura de Fréchette resume bien el momento que atraviesa la negociación: cada provincia tiene su propia carta para jugar, y el vino, por simbólico que parezca, es una de las que Quebec no va a soltar gratis. Estos gestos provinciales importan porque anticipan qué tan cerca, o qué tan lejos, está un acuerdo que a fin de cuentas también decide el precio de lo que se compra todos los días.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter

Comparte este artículo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *