Un terremoto de magnitud 7.4 remeció la mañana de este lunes el occidente de Colombia y dejó, según un primer recuento basado en reportes de las autoridades locales, al menos 50 personas muertas y decenas de edificios colapsados en varias ciudades. El sismo, con epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, se sintió con fuerza hasta Bogotá y llegó también a Ecuador y Panamá.
Pereira, Cali y Manizales, las ciudades más golpeadas
En Pereira, capital del departamento de Risaralda, el alcalde Mauricio Salazar confirmó que la cifra de muertos en la ciudad llegó a 18. «Hasta el momento llevamos registradas 18 personas muertas, lamentablemente, y en la ciudad un número altísimo de edificaciones colapsadas», dijo a Caracol Radio. Parte del techo del aeropuerto Matecaña, uno de los principales de la región cafetera, cayó sobre viajeros que buscaban resguardo, según videos difundidos por medios locales, y la Aeronáutica Civil suspendió las operaciones aéreas en Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura para revisar los daños estructurales.
En el departamento del Valle del Cauca, sin contar a Cali, la gobernadora Dilian Francisca Toro reportó cerca de 27 personas fallecidas. «Lo más doloroso, tres niños en Calima El Darién», dijo a la prensa. Toro agregó que una parte del Hospital Universitario de Cali se derrumbó y que al menos cinco pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos quedaron bajo los escombros. En la propia ciudad de Cali, el alcalde Alejandro Eder reportó 19 estructuras colapsadas con personas atrapadas y pidió apoyo adicional de rescatistas. El taxista Jorge Moncayo, de 64 años, contó a la agencia AP que vio columnas de polvo elevarse por toda la ciudad desde su casa en las laderas: «Tembló toda mi casa… nunca me ha tocado un temblor tan fuerte».
En Manizales, capital de Caldas, el alcalde Jorge Eduardo Rojas confirmó dos muertes y reportó doce edificios parcial o totalmente destruidos y veinte viviendas colapsadas, además de fugas de gas en construcciones dañadas. Una de las torres de la catedral neogótica de la ciudad, un edificio emblemático de la región cafetera, se derrumbó sobre la nave central.
Por qué un solo sismo se sintió en tres países
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ubicó el terremoto a una profundidad de 107 kilómetros; el Servicio Geológico Colombiano (SGC) lo situó en 96 kilómetros. Esa diferencia entre agencias es habitual en las primeras horas de un sismo grande, mientras se ajustan los cálculos. Lo relevante es que se trata, en cualquiera de los dos casos, de un sismo intermedio, y ese dato explica buena parte de lo ocurrido: los sismos a esa profundidad reparten su energía en un área mucho más amplia que uno superficial de la misma magnitud. Ninguna zona recibe el golpe completo, pero la sacudida llega mucho más lejos. Por eso se sintió, con distinta intensidad, en Tulcán, Ibarra y Quito, en Ecuador, y también en Panamá, donde hubo evacuaciones de edificios y una pausa breve en el metro de la capital, además de una sacudida algo más fuerte en la zona fronteriza del sur del país con Colombia. En ninguno de los dos países se reportaron daños significativos. La Dirección General Marítima (Dimar) descartó cualquier riesgo de maremoto para la costa Pacífica, justamente por la profundidad del sismo.
El SGC calificó el evento como «el sismo de mayor magnitud registrado en Colombia durante la última década» y confirmó al menos dos réplicas, de magnitud 2.8 y 4.8. El terremoto se produjo a las 7:34 de la mañana hora local, con epicentro cerca del pequeño municipio de San José del Palmar, de unos 4.700 habitantes, a unos 400 kilómetros al oeste de Bogotá.
Chocó, la zona cero, es también la más difícil de auxiliar
En Quibdó, la capital del departamento de Chocó y el punto más cercano al epicentro, la gobernadora Nubia Córdoba reportó heridos y daños graves en las edificaciones, sin precisar todavía una cifra de víctimas. Es, en varios sentidos, la zona con más obstáculos para una respuesta rápida: el USGS señaló que buena parte de las construcciones en la región más sacudida son de barro y madera, de las más vulnerables ante un sismo, y advirtió sobre riesgo de deslizamientos y de licuefacción de suelos, un fenómeno en el que la tierra saturada de agua pierde temporalmente su firmeza. Chocó es una de las regiones con más lluvia del planeta y tiene poca cobertura de carreteras pavimentadas, lo que puede retrasar la llegada de equipos de rescate a las comunidades más apartadas incluso más que a las grandes ciudades ya mencionadas.
Cómo ayudar: tres canales verificados para donar
La Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (ABACO) activó un corredor humanitario para llevar comida y artículos de primera necesidad a los albergues, hospitales y comunidades cercanas a la emergencia. Recibe donaciones en especie (agua, arroz, aceite, enlatados, leche en polvo, productos de aseo, pañales, cobijas) en los bancos de alimentos de Armenia, Cali, Manizales, Ibagué y Medellín, entre otros puntos, y también acepta aportes en dinero a la cuenta de ahorros de Bancolombia 04867105340, a nombre de ABACO (NIT 900326456-1), según reportó El Espectador este lunes. Quien prefiera confirmar el dato directamente puede hacerlo en https://abaco.org.co/donar/.
Para quienes quieran dirigir su ayuda puntualmente a Chocó, el departamento más golpeado y el de más difícil acceso, el Banco de Alimentos del Chocó tiene una sección pensada justamente para donantes fuera del país, «Dona desde el exterior»: https://bancoalimentoschoco.org/dona-desde-el-exterior/, con oficinas de recepción en Quibdó, Bogotá y Medellín.
La Cruz Roja Colombiana, que suele habilitar cuentas específicas para cada emergencia con el aval de su Presidencia Nacional, canaliza además sus donaciones en dinero de forma permanente a través de https://dona.cruzrojacolombiana.org/, con opciones de tarjeta de crédito, pagos en línea por PSE y efectivo vía Baloto.
Un país que apenas asumía un nuevo gobierno
El terremoto llegó apenas tres días después de la posesión del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien anunció en X que asumió personalmente la coordinación de la respuesta a la emergencia y ordenó instalar un Puesto de Mando Unificado para articular a las distintas instituciones encargadas de atender a los damnificados. De la Espriella dijo que viajará a Pereira, una de las ciudades más golpeadas. El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, y el canciller de Israel, Gideon Saar, ofrecieron apoyo a Colombia en caso de que el país lo requiera.
En Bogotá, donde no se reportaron colapsos estructurales de consideración, aunque sí grietas en algunos edificios, numerosas personas salieron a la calle por las alarmas y la sacudida. «Evacuamos lo más rápido que se pudo… no se había sentido tan fuerte aquí en Bogotá», relató a AP el residente Javier Tinoco, quien dijo sentirse especialmente nervioso al recordar los terremotos que sacudieron a Venezuela en junio pasado y que dejaron más de 5.000 muertos. Las autoridades colombianas advirtieron que la cifra de víctimas de este lunes es preliminar. A lo largo del día, distintos medios y fuentes oficiales locales reportaron balances más altos que el de este primer conteo, algo habitual en las primeras horas de un desastre de esta magnitud, mientras los organismos de socorro llegan a las zonas más aisladas y se consolida una sola cifra oficial.
Redacción de Fernando Navas Zivic


