Por qué sube la aprobación de Carney pese a la recesión técnica.

Mark Carney llega a 57% de aprobación esta semana, según el más reciente sondeo de Liaison Strategies, incluso con la economía canadiense estancada y el costo de vida como la principal preocupación de los canadienses. La explicación, según analistas, tiene menos que ver con el desempeño económico y más con a quién culpan los canadienses por la desaceleración.

¿Qué dice exactamente la encuesta?
Según el sondeo semanal de Liaison Strategies, realizado entre el 19 de julio y el 1 de agosto entre 1,526 canadienses, los liberales de Carney mantienen una ventaja de 9 puntos sobre los conservadores de Pierre Poilievre (43% contra 34% entre votantes decididos e inclinados). La aprobación de Carney subió a 57%, un punto más que la semana anterior, con 34% en desaprobación. Poilievre, en cambio, tuvo una semana floja: su favorabilidad cayó a 34%, con 52% de opinión desfavorable.

¿Cómo puede subir la aprobación con una economía débil?
La economía canadiense entró en una recesión técnica a inicios de 2026, después de que el PIB real se estancara en el primer trimestre tras una caída en el último trimestre de 2025. La inversión empresarial cayó por quinto trimestre consecutivo y cerca de 7 de cada 10 canadienses nombran el costo de vida entre sus tres principales preocupaciones.

En circunstancias normales, esos números deberían pesarle a cualquier gobierno en el poder. Pero analistas que siguen de cerca la opinión pública señalan que el problema no es que a los canadienses no les importe la economía, sino que no responsabilizan directamente a Carney por ella: lo ven más como alguien que administra una crisis externa que como su causante.

¿Qué papel juega Trump en todo esto?
La fricción con Estados Unidos, que incluye los aranceles, las amenazas comerciales y la falta de renovación automática del T-MEC, sigue siendo, según analistas, el factor más visible detrás de la opinión pública canadiense en este momento. Carney supera con claridad a Poilievre en las percepciones personales, y los canadienses tienden a confiar más en los liberales que en los conservadores para manejar la relación con Trump.

Eso convierte cada nueva ronda arancelaria, como los aranceles del 50% que entran en vigor el 19 de agosto, en una oportunidad para que Carney se muestre como el líder que defiende a Canadá frente a Washington, más que como el responsable de la desaceleración económica interna.

Estabilidad política, no alivio en el bolsillo
Que el gobierno mantenga un respaldo alto mientras negocia con Washington le da a Carney más margen político para tomar decisiones duras, incluyendo posibles contraaranceles, sin un desgaste inmediato en las encuestas. Para el inmigrante latino que depende de sectores expuestos al comercio con Estados Unidos, esa estabilidad política puede traducirse en un gobierno con más capacidad de negociar sin apuros electorales, aunque no es garantía de que las presiones económicas del día a día, como el costo de vida y la vivienda, vayan a aliviarse pronto.

El propio sondeo lo resume bien: los canadienses están dispuestos a sostener a Carney mientras dure la tormenta, pero esa paciencia depende de que sigan viendo a los factores externos como los causantes de la dificultad. Sin embargo, la paciencia se va a agotar si el gobierno lo logra resultados en un mediano plazo. Si bien, hay aprobación y la población también aprecia la estabilidad institucional, ese crédito político no es infinito. 

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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