El apoyo a la independencia de Quebec cae a su nivel más bajo en décadas por el golpe de los aranceles de Trump

Mientras Alberta empuja hacia adelante con su referéndum de separación del 19 de octubre, en Quebec ocurre justo lo contrario: el respaldo a la independencia bajó a cerca del 30%, su nivel más bajo en décadas, después de que el arancel del 50% de Trump sobre el acero golpeara con fuerza al sector manufacturero de la provincia.
¿Qué tanto golpeó el arancel a la industria de Quebec?
Una fábrica de sujetadores de acero, Heico Companies, perdió cerca de un tercio de sus pedidos en una sola semana y despidió a 140 trabajadores, la mayoría concentrados en la provincia. Economistas consultados explican que Quebec queda especialmente expuesta porque su economía depende más que otras provincias del acero y el aluminio; el Bank of Montreal proyecta un crecimiento de apenas 1% para Quebec este año, frente a más del 2% en Alberta y Saskatchewan.
¿Qué dicen los líderes separatistas sobre pausar el referéndum?
El líder del Parti Québécois, Paul St-Pierre Plamondon, reconoció que el futuro político de la provincia «no debe quedar secuestrado por los vaivenes de la política estadounidense, los arrebatos de un presidente impredecible o una campaña del miedo.» El exlíder interino del PQ, Stéphane Bédard, fue todavía más directo: «Posponer un referéndum es, lamentablemente, una decisión que tenemos que aceptar. Quebec es más fuerte que nunca, pero el factor externo de Trump generó mucha inseguridad, así que hay que ser realistas.»
¿Qué tan mal ven los quebequenses a Trump?
Según una encuesta de Angus Reid de agosto, solo el 10% de los quebequenses tiene una opinión favorable de Trump, un rechazo que ayuda a explicar por qué la crisis comercial terminó fortaleciendo el sentimiento pro Canadá en una provincia que históricamente reaccionaba distinto ante las crisis económicas.
¿En qué afecta esto a alguien que no vive en Quebec?
La estabilidad política del país es parte de lo que cualquiera evalúa antes de instalarse, invertir o hacer planes a largo plazo en Canadá, y este es el segundo movimiento separatista importante que atraviesa el país en medio de la misma crisis comercial. Mientras Alberta mantiene en pie su consulta del 19 de octubre pese a la crisis, el respaldo a la independencia de Quebec se derrumba por el mismo motivo: ese contraste va a marcar buena parte del clima político canadiense de los próximos meses.
Por lo pronto, la provincia que durante décadas fue sinónimo de debate separatista aparece hoy, según las encuestas, más cerca de Ottawa que en cualquier otro momento reciente.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




