El almuerzo escolar gratis le ahorraría $1.800 al año

Olivia Chow prometió este lunes que si la reeligen, todos los estudiantes de Toronto van a recibir almuerzo en la escuela para 2030. La cuenta que puso sobre la mesa es la que le interesa a cualquier familia: los padres se ahorrarían unos 1.800 dólares al año. Brad Bradford respondió el mismo día que es una idea sin plan para pagarla.
¿Qué existe hoy y qué cambiaría?
Toronto ya tiene un programa de alimentación escolar, pero es de desayuno. Hoy llega a 330.000 estudiantes y le cuesta a la ciudad 32 millones de dólares al año.
Lo que Chow propone es extenderlo al almuerzo y que cubra a todos. Universal, en sus palabras, para todos los estudiantes de la ciudad. No sería de un día para otro: habla de una implementación por fases, con períodos de prueba, hasta llegar a 2030.
¿De dónde saldría la plata?
De la misma mezcla que financia el programa actual, según explicó: la ciudad, otros niveles de gobierno y donaciones privadas.
Su argumento central no es que haya plata nueva, sino que comprar en volumen cambia la aritmética. «Cuando compramos al por mayor, se ahorra como un 40 por ciento del costo de la comida», dijo. También planteó priorizar la compra a agricultores locales.
Bradford no se lo compró. Lo llamó «una idea sin un plan para pagarla, sin un plan para organizarla», y a cambio se comprometió a mantener el financiamiento completo del programa de desayuno si él gana.
¿Por qué pesa tanto en un hogar latino?
Porque el lonche es un gasto diario, invisible y difícil de recortar. Una familia con dos hijos en primaria está empacando diez almuerzos por semana, todas las semanas del año escolar, y ese rubro no aparece en ningún recibo pero se siente en la compra del súper.
Hay un segundo efecto, menos obvio, que tiene que ver con el tiempo. En muchos hogares de nuestra comunidad el turno empieza temprano, y preparar la lonchera sale de la misma media hora en que hay que alistar a los niños y salir. Un almuerzo garantizado en la escuela no solo es plata, es logística.
La pregunta que queda para el 26 de octubre
La promesa tiene fecha de cumplimiento en 2030, o sea más allá del mandato que se está eligiendo ahora. Eso no la invalida, los programas grandes se construyen así, pero sí significa que lo que un votante decide este mes es el arranque, no el resultado.
Y queda abierta la pregunta que planteó Bradford, que es de dónde sale exactamente la diferencia entre un programa de desayuno de 32 millones y uno que además cubra el almuerzo de toda la ciudad. Esa cifra todavía no está sobre la mesa.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter




