El 56% de los estadounidenses rechaza los aranceles a Canadá

Una encuesta del Cato Institute y Morning Consult dice que ningún país despierta tanto rechazo a los aranceles como Canadá. Y que tres de cada cuatro estadounidenses los sienten en el supermercado.
¿Qué dice la encuesta?
El 75% de los votantes registrados en Estados Unidos dijo que los aranceles, definidos en el sondeo como un impuesto que su propio país cobra sobre los productos importados, van a pesar en su voto de noviembre. Y el 74% está de acuerdo con que los aranceles de Trump subieron los precios de lo que compran en la tienda: casi dos tercios de los republicanos, 73% de los independientes y 84% de los demócratas.
El dato que más les importa a los canadienses es otro. El 56% se opone a los aranceles contra productos canadienses, el rechazo más alto entre todos los países medidos, mientras mayorías de 57% y 60% sí respaldan aranceles contra China y Rusia.
«Canadá es el país al que los estadounidenses no quieren ponerle aranceles», resumió Emily Ekins, directora de encuestas del Cato Institute, que ubicó al Reino Unido en segundo lugar.
¿Por qué un asesor de Trump se enojó tanto?
El martes, en una conferencia económica en Washington, el asesor comercial Peter Navarro comparó a Canadá con un bote de remos y a Estados Unidos con un portaaviones, preguntó si había canadienses en la sala y les habló directo: «si están en K Street, lárguense de nuestro país».
Y siguió: «Memorando para Canadá: no pueden hacer eso. El juego se acabó y, si interfieren en nuestras elecciones en Maine o Michigan, van a pagar aún más caro». Navarro no presentó ninguna evidencia de que el cabildeo canadiense o los aranceles de represalia equivalgan a interferencia electoral.
Los dos estados que nombró no son casualidad: tienen vínculos económicos estrechos con Canadá y elecciones al Senado que pueden definir el equilibrio. Andrew Hale, del centro Advancing American Freedom, leyó el episodio como un intento de echarle la culpa a Canadá por la molestia de los votantes con la política arancelaria.
¿Trump está en riesgo de perder las de medio término?
Ahí los expertos consultados no se ponen de acuerdo. Kyle Kondik, de Sabato’s Crystal Ball, dice que los aranceles son apenas una parte de un problema más grande, que es el costo de vida. Andrew Smith, del centro de encuestas de la Universidad de New Hampshire, coincide y suelta una frase dura: «no creo que la gente pueda decirle, francamente, qué es un arancel o qué hace».
Ekins responde que esta vez es distinto porque Trump convirtió los aranceles en su política económica insignia: «este año los aranceles están en la boleta, porque ahora la gente piensa en ellos como ‘me estás subiendo los precios'».
El pronóstico que repiten es parecido: los demócratas se quedarían con la Cámara de Representantes y el Senado está más peleado, 50 y 50 según Kondik. Y el factor decisivo no sería el cambio de voto sino la abstención. «No espero que todos corran hacia los demócratas, se van a quedar en la casa», dijo Ekins.
Lo que esto significa para el bolsillo de acá
La apuesta de Ottawa, que es aguantar sin escalar hasta las elecciones de medio término, se apoya justo en estos números. Si el malestar con los aranceles se traduce en una derrota republicana en noviembre, Washington tendría una razón política para negociar en serio. Si no, el escenario actual puede quedarse un buen rato.
Para la familia latina en Canadá eso deja una fecha para el calendario, noviembre, y una recomendación poco emocionante pero útil: armar el presupuesto de los próximos meses asumiendo que el veto y los aranceles siguen, y no que se levantan en unas semanas.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




