Cuatro de cada diez solicitudes de residencia por familia o por protección no avanzan porque no hay cupo, según los datos de IRCC

IRCC actualizó su radiografía de solicitudes con corte al 31 de julio de 2026. Sumando las tres categorías de residencia permanente hay 716.600 expedientes sin resolver, y una parte grande no está detenida por papeleo sino por falta de espacio en las metas del año.
¿Qué significa estar esperando cupo?
IRCC divide las solicitudes abiertas en dos grupos, y la diferencia importa más de lo que parece. Una solicitud en trámite está siendo revisada por un oficial. Una solicitud esperando cupo no avanza porque el Plan de Niveles de Inmigración, que fija cuántas personas pueden ser admitidas cada año, todavía no tiene lugar para ella.
El departamento lo explica sin rodeos en el documento que entregó al comité de inmigración del Parlamento en mayo: «cuando el volumen de solicitudes excede las metas de admisión, algunos solicitantes pueden tener que esperar hasta que haya espacio de admisión disponible», y eso alarga los tiempos totales.
¿Dónde está la fila más larga?
En la categoría económica, que incluye Express Entry y los programas provinciales, hay 255.325 solicitudes sin finalizar: 78% en trámite y 22% esperando cupo. Es la que mejor se mueve de las tres.
En la categoría de familia, que cubre la reunificación de esposos, parejas, hijos, padres y abuelos, hay 165.445 sin finalizar, y ahí el 41% está esperando espacio.
En la categoría de protección, que agrupa a personas protegidas dentro de Canadá, refugiados reasentados y solicitudes por razones humanitarias y de compasión, hay 295.830 sin finalizar, con 42% esperando cupo. Es la fila más grande del sistema.
El mismo documento del comité es explícito sobre cuáles son los casos más golpeados: en las categorías humanitarias y de compasión, en los refugiados patrocinados por privados y en las personas protegidas que obtuvieron su estatus dentro de Canadá, el inventario de solicitudes es mayor que el espacio de admisión disponible, «lo que lleva a tiempos de procesamiento crecientes».
No todo en el cuadro es malo
En lo corrido de 2026 el departamento finalizó 170.790 solicitudes económicas, 62.825 de familia y 71.985 de protección. La maquinaria sí está produciendo decisiones, y a un ritmo que no es menor.
En varias líneas, además, los tiempos se cumplen. Con corte al 28 de febrero de 2026, IRCC reportó que el 80% de los permisos de estudio nuevos se resolvía en 28 días, contra un estándar de 60 días, y que Canadian Experience Class y los trabajadores calificados de Quebec estaban dentro del estándar. La excepción incómoda es la visa de residente temporal: 49 días reales frente a un estándar de 14.
Qué puede hacer quien está en la fila
Lo primero es distinguir qué tipo de espera es la suya, porque la respuesta cambia por completo. Si el expediente está en proceso y le piden documentos, responder rápido es lo único que de verdad acorta el tiempo. Si la solicitud está esperando cupo, ningún documento adicional la mueve.
IRCC tiene una herramienta en línea de tiempos de procesamiento que ahora muestra dos cosas para varias líneas de residencia y de ciudadanía: cuántos solicitantes hay en la cola y una estimación de cuánto tomaría una solicitud presentada hoy. Para decidir una mudanza, firmar un arriendo o planear la llegada de un familiar, esa estimación sirve más que cualquier promedio histórico.
Y una advertencia sobre las cifras que circulan en redes: hay publicaciones que hablan de esperas de varias décadas en la vía humanitaria. El departamento no lo dice en esos términos en los documentos oficiales que se pueden consultar hoy; lo que sí reconoce es que en esas categorías hay más solicitudes que cupos y que por eso los tiempos crecen. Es grave, pero no es lo mismo.
El dato que el propio departamento dejó escrito
En el mismo documento del comité, IRCC admite que reducir los niveles de inmigración «puede llevar a un aumento de los tiempos de espera en algunas líneas de negocio». Traducido al idioma de quien espera: las filas de familia y de protección no se van a descongestionar por sí solas, y quien está en ellas necesita planear con esa realidad encima de la mesa.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




