Cinco acusados por un esquema de visas, y cómo verificar a su gestor

La Agencia de Servicios Fronterizos anunció cargos contra cinco personas por un esquema que, según la acusación, consiguió visas de residente temporal con documentos falsos. Identificaron 243 solicitudes. Lo que el caso no dice en voz alta es qué le pasa al solicitante cuando el gestor miente por él.
Qué dice la acusación
El caso arrancó con una verificación de cumplimiento en una casa de Quebec.
Según la agencia, el esquema permitía que ciudadanos extranjeros obtuvieran visas de residente temporal mediante documentos fraudulentos y declaraciones falsas, presentando a los solicitantes como visitantes que iban a ser hospedados por ciudadanos canadienses. Identificaron a 209 ciudadanos de Bangladesh y 243 solicitudes de visa y, por el tamaño del caso, la investigación se concentró en las 79 solicitudes con más pruebas.
Todo arrancó con una verificación de cumplimiento en una vivienda privada en Mercier en julio de 2024, siguió con cuatro órdenes de registro en Quebec y Ontario en junio de 2025, y terminó con los cargos anunciados ahora.
Los acusados son Rashel Mirza y Mohammed Aminul Islam, de Montreal; Md Mudassar Alam Bhuiyan, de Toronto; y Md Rakibul Hassan, quien estaría en Bangladesh y tiene una orden de captura. Hay un quinto cómplice no identificado. Los cargos, que todavía tiene que validar la corte, se basan en los artículos 117, 126 y 131 de la Ley de Inmigración y Protección de Refugiados.
Lo que le pasa al solicitante
Nadie le explica esto a quien contrata un gestor barato, y es lo que más le va a costar.
El artículo 40 de esa misma ley dice que una persona es inadmisible por falsedad cuando, de manera directa o indirecta, presenta información falsa u oculta hechos importantes sobre un asunto relevante. Las dos palabras que importan son «de manera indirecta». Si alguien llenó su formulario con mentiras, usted responde igual.
La consecuencia está en el mismo artículo: la inadmisibilidad dura cinco años, contados desde la decisión final si se tomó fuera de Canadá, o desde que se ejecuta la orden de salida si se tomó aquí. Y durante esos cinco años un ciudadano extranjero declarado inadmisible por falsedad no puede solicitar la residencia permanente.
Puesto en claro: el gestor enfrenta cargos penales y usted enfrenta cinco años de puerta cerrada. No es el mismo castigo, pero el suyo le cambia la vida igual.
Cómo verificar en tres minutos si alguien puede cobrarle
Solo tres tipos de profesionales pueden cobrar por representarlo en un trámite de inmigración canadiense.
El primero es un consultor con licencia del College of Immigration and Citizenship Consultants, que es el organismo regulador y que otorga dos tipos de licencia: la de consultor de inmigración y ciudadanía, conocida como RCIC, y la de asesor regulado para estudiantes internacionales, la RISIA. El segundo es un abogado o paralegal en regla con el colegio de abogados de una provincia o territorio. Y el tercero es un notario en regla con la Chambre des notaires du Québec. El propio College lo dice sin rodeos: dar asesoría de inmigración canadiense a cambio de dinero sin una de esas licencias es un delito.
Para el consultor, la verificación se hace en el Registro Público del College y hay tres campos que hay que mirar, no uno. «Entitled to Practise» tiene que decir «Yes». «Status» tiene que decir «Active», o «Active – Practice Restricted» con la restricción anotada al lado; si dice suspendido, revocado, renunciado o en licencia, esa persona no puede atenderlo. Y «Type» indica la clase de licencia, que define hasta dónde puede llegar: un consultor L2 no puede representarlo ante la Junta de Inmigración y Refugiados a menos que además sea paralegal licenciado en Ontario, mientras que un L3 sí.
El College también publica las listas de licencias revocadas, suspendidas y restringidas, los procesos en curso y las decisiones pasadas. Vale la pena mirarlas antes de pagar.
Las señales que delatan a un fantasma
Hay patrones que se repiten en todos estos casos.
Quien le promete un resultado garantizado está mintiendo, porque nadie puede garantizar una decisión de inmigración. Quien le pide no firmar el formulario de representante para que su nombre no quede en el expediente es exactamente lo que se llama un consultor fantasma. Y quien le pide efectivo sin recibo, le ofrece una carta de invitación o un empleador que usted no conoce, o le dice que no hace falta revisar lo que firma, está armando el expediente que después usted va a tener que defender solo. Y una regla que no cuesta nada: exija copia de todo lo que se envía a su nombre antes de que se envíe.
Dónde denunciar sin dar su nombre
La agencia fronteriza tiene una línea para esto y aclara que las denuncias son confidenciales y anónimas.
El teléfono es el 1-888-502-9060, de lunes a viernes de 9 de la mañana a 9 de la noche, hora del este, y también hay un formulario web seguro. Para quejas contra un consultor con licencia, la vía es el propio College, que tiene una página para presentarlas. Como referencia del tamaño del problema, la agencia abrió 191 investigaciones criminales bajo la ley de inmigración en 2025 y 55 en el primer semestre de 2026.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




