Tres reclutas de la OPP dicen que los penalizaron por su acento

El Black Class Action Secretariat pidió este miércoles a la legislatura de Ontario que el inspector general de policía examine cómo la Policía Provincial evalúa a sus reclutas durante el periodo de prueba. Tres reclutas negros cuentan que fueron ridiculizados por su forma de hablar, y dos de ellos terminaron sin trabajo.

Qué denuncian

Los tres hablaron bajo seudónimo, por temor a represalias.

Según los relatos presentados por la organización, los reclutas enfrentaron discriminación racial durante su año de prueba. Dicen que fueron burlados y penalizados por su acento y por su manera de comunicarse, y sancionados por conductas comunes entre oficiales blancos, como usar el GPS del teléfono.

Uno de ellos, identificado como Paul, tiene dos maestrías y fue dado de baja a los diez meses, después de que se burlaran de su acento. Peter dice que un sargento se mofó de su pronunciación y que terminó con licencia médica en la primavera. John cuenta que lo despidieron dos semanas antes de terminar su prueba, con el argumento de que no encajaba, y que le quitaron el permiso de conducir vehículos oficiales sin explicación.

Los tres estaban ubicados en distintas regiones de Ontario: el sureste, el centro y el suroeste.

Qué le piden al inspector general

El pedido es específico y es administrativo, no judicial.

Alain Babineau, director de incidencia de la organización, pidió que el inspector general de policía de Ontario revise las prácticas de evaluación y acompañamiento de los reclutas en prueba, y que examine los datos de resultados de ese periodo en toda la fuerza, buscando disparidades raciales.

La organización no presentó estadísticas agregadas. La evidencia son los tres testimonios de primera mano, y por eso mismo piden que alguien con acceso a los datos los revise.

Qué responden la policía y la provincia

Las dos respuestas que hubo fueron breves, y una de las dos oficinas no contestó.

El sargento de planta Joe Brisebois dijo que la OPP toma estos asuntos con seriedad y que está revisando las distintas inquietudes, que no puede comentar detalles de asuntos laborales, y que la fuerza no aprueba ni tolera discriminación ni hostigamiento de ninguna clase.

El Inspectorate of Policing, la oficina de supervisión independiente, recibió el pedido de comentarios y no respondió. Del gobierno provincial no hay respuesta reportada.

Por qué esta historia es de nuestra comunidad

Hablamos de reclutas negros en una fuerza policial, pero el mecanismo es el que casi todos nuestros lectores conocen.

Ser evaluado en el trabajo por cómo suena uno al hablar, y no por lo que hace, es la experiencia cotidiana de la persona que llegó adulta a este país. Pasa en la entrevista donde le dicen que no por «comunicación», en el ascenso que se cae sin explicación, en la reunión donde alguien lo interrumpe para preguntarle si puede repetir.

Lo que tiene de distinto este caso es que quedó por escrito, con tres personas dispuestas a contarlo y una organización pidiendo una revisión formal. Eso es exactamente lo que normalmente no existe, porque la mayoría de la gente aguanta y se va.

Lo que dice la ley en Ontario, con precisión

Conviene ser exacto en esto, porque el tema se explica mal muy seguido.

El Código de Derechos Humanos de Ontario no incluye el idioma como un motivo prohibido de discriminación por sí mismo. Lo que dice la Comisión de Derechos Humanos de Ontario es que el Tribunal puede considerar motivos relacionados, como la ascendencia, el origen étnico, el lugar de origen y, en algunos casos, la raza. Y señala expresamente que el idioma puede ser un elemento de una queja basada en cualquiera de esos motivos.

Puesto en términos sencillos: usted no presenta una queja por el acento. La presenta por origen o por raza, y el acento es parte de la prueba.

Las quejas se llaman solicitudes y se presentan ante el Human Rights Tribunal of Ontario, al 1-866-598-0322. Y existe un lugar que da asistencia legal gratuita para eso, el Human Rights Legal Support Centre, al 1-866-625-5179, que también es el sitio donde confirmar el plazo para presentar, porque hay uno y conviene no llegar tarde.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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