Los primeros 330 despidos de Stelco arrancan este domingo

La acerera Stelco empezó a entregar cartas individuales de despido en su planta de Hamilton. A algunos trabajadores les dijeron el miércoles que no volvieran a su próximo turno. Los primeros recortes toman efecto el domingo y el proceso se va a estirar unas tres semanas, a medida que se apaguen las operaciones.
¿Cuánta gente queda afuera?
Alrededor de 330 en la planta de Hamilton, según el sindicato United Steelworkers Local 1005, que preside Ron Wells. A eso se suman recortes entre trabajadores de programas cooperativos y empleados de las operaciones de decapado en Lake Erie Works, en Nanticoke.
La semana pasada la empresa había anunciado hasta 500 puestos entre sus plantas de Hamilton y Lake Erie. Unos 90 trabajadores más esperan recibir su carta esta semana.
La empresa dice que está consolidando operaciones en Lake Erie Works y que muchos de los empleados afectados deberían ser absorbidos ahí. Esa parte todavía no tiene números públicos.
Stelco habla de despidos indefinidos. El sindicato los trata como temporales, según lo que establece el convenio colectivo. No es una discusión de palabras: define qué derechos tiene cada quien y qué pasa con el llamado de vuelta.
La empresa atribuye la decisión a la crisis comercial, la demanda débil y la presión constante de las importaciones.
La pelea por una palabra
Que la empresa diga indefinido y el sindicato diga temporal no es un detalle de abogados.
Un despido temporal bajo convenio colectivo mantiene vivo el vínculo laboral y el derecho a ser llamado de vuelta por antigüedad. Un despido indefinido empuja hacia las indemnizaciones por terminación. El seguro de empleo se puede pedir en los dos casos, pero el resto del camino es distinto, con plazos y papeles distintos.
Quien reciba una carta esta semana debería leer con cuidado qué palabra usa, guardarla, y preguntarle al sindicato cuál es la lectura del convenio antes de firmar nada.
Por qué esto no se queda en Hamilton
Ottawa está encima del caso. La ministra de Industria, Mélanie Joly, le escribió al presidente de Stelco el lunes 5 de octubre y le dio cinco días hábiles para entregar su plan de cumplimiento. Si no lo hace, el gobierno federal puede llevar a la empresa a los tribunales.
Joly expresó extrema decepción con el plan de recortes y escribió que los compromisos asumidos bajo la ley son vinculantes y no caducan cuando cambian las condiciones del negocio. Cuando Ottawa aprobó la compra en 2024, Cleveland-Cliffs prometió mantener al menos la misma cantidad de empleados sindicalizados, y la gran mayoría de los no sindicalizados, que tenía la empresa cuando se anunció el acuerdo.
Ese es el punto que conviene seguir. Cuando una multinacional compra una empresa canadiense, la aprobación federal viene con promesas de mantener puestos. Lo que está a prueba acá es si esas promesas se pueden hacer cumplir o si son papel.
Para quien trabaja en manufactura, logística o transporte en el corredor entre Hamilton y Toronto, la señal es directa. Los aranceles dejaron de ser un tema de noticiero y ya son una carta que alguien abre en la cocina.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter




