La policía investiga $385 millones de ayuda estudiantil en colegios privados

Ontario le pasó a la Policía Provincial el caso de los pagos de OSAP en colegios privados de carrera, después de que una revisión preliminar de la firma KPMG encontrara problemas serios en la integridad de las solicitudes. La cifra que explica el tamaño del asunto es esta: siete de esos colegios recibieron unos 385 millones de dólares en subvenciones provinciales en un solo año.

¿Qué tan grande es esa cifra?

Para dimensionarla sirve una comparación que hizo la propia provincia. Esos 385 millones que fueron a estudiantes de siete colegios privados durante 2024-25 equivalen a todo lo que se repartió, en el mismo período, entre el conjunto de los colegios públicos de Ontario.

Siete instituciones privadas, por un lado. Toda la red pública de la provincia, por el otro. La misma plata.

¿Qué hizo el gobierno y cuándo?

El ministro de Colegios y Universidades, Nolan Quinn, enumeró los pasos: el año pasado se lanzaron inspecciones dirigidas a ciertos colegios, en agosto se contrató a KPMG para evaluar la integridad del sistema de OSAP, se notificó al auditor general y ahora el asunto se derivó a la policía.

El problema no es nuevo, y esa es la parte que más incomoda. El propio sector, a través de Career Colleges Ontario, venía advirtiendo a la provincia desde hace años sobre actividad sospechosa en las solicitudes. La investigación policial llega al final de esa fila, no al principio.

La provincia no identificó públicamente a los siete colegios, ni dijo cuántos estudiantes están involucrados.

¿Esto ya había pasado antes?

Hubo una señal fuerte en julio. Ontario descalificó a los estudiantes de cinco colegios de carrera para recibir préstamos de OSAP, por preocupaciones sobre las prácticas de matriculación de esas escuelas.

O sea que la cadena es larga: advertencias del sector, inspecciones, descalificación de estudiantes en cinco instituciones, revisión de KPMG, y ahora una investigación policial.

Qué hacer si usted estudia en uno de estos

Primero, la aclaración necesaria: ni la provincia ni la policía han dicho que los estudiantes sean sospechosos de nada. La revisión apunta a la integridad de las solicitudes y a las instituciones, no a quien se matriculó de buena fe.

Dicho eso, para un estudiante internacional de nuestra comunidad conviene entender el terreno. Para estudiar en Canadá hay que estar matriculado en lo que se llama una institución designada, una escuela aprobada por el gobierno provincial para recibir estudiantes extranjeros. Y según las propias reglas federales, una institución que incumple sus obligaciones puede enfrentar consecuencias, incluida la suspensión para aceptar estudiantes internacionales.

Qué pasa exactamente con los permisos ya emitidos si eso ocurre es algo que ni la provincia ni Ottawa han aclarado en este caso, así que no vale la pena alarmarse con escenarios que nadie ha confirmado. Lo que sí vale es estar preparado.

Dos cosas concretas que puede hacer esta semana. Una es verificar que su escuela siga figurando en la lista oficial de instituciones designadas, que es pública y se consulta en línea en el sitio del gobierno de Canadá. La otra es guardar copia de todo: carta de aceptación, comprobantes de pago de matrícula, constancias de asistencia y cualquier correo con la administración.

Si en algún momento hay que demostrar que usted estudió de verdad, en una escuela que usted creyó legítima, esos papeles son los que lo van a respaldar. Conseguirlos después, con la institución bajo investigación, es bastante más difícil.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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