Investigadores de Manitoba identifican una posible vía para reparar el daño cerebral causado por la esclerosis múltiple

Investigadores de la Universidad de Manitoba identificaron una posible estrategia para tratar la esclerosis múltiple progresiva, una forma de la enfermedad para la que las opciones terapéuticas siguen siendo limitadas.

El estudio encontró que las zonas del cerebro afectadas por la esclerosis múltiple progresiva presentan niveles reducidos de una proteína llamada neuregulina-1 (Nrg-1), relacionada con el funcionamiento y la protección de las células nerviosas.

En pruebas realizadas con animales, los investigadores observaron que restaurar los niveles de esta proteína ayudó a las células cerebrales a producir energía, favoreció la reparación de la mielina —la capa que protege las fibras nerviosas— y estuvo asociado con mejoras en la movilidad y algunas funciones cognitivas.

El siguiente paso son los ensayos en humanos

La esclerosis múltiple es una enfermedad del sistema nervioso central en la que el sistema inmunitario ataca la mielina. El daño puede afectar las fibras nerviosas y acumularse con el tiempo, provocando síntomas como fatiga, debilidad, problemas de equilibrio, alteraciones de la visión y cambios cognitivos.

Actualmente no existe una cura para la enfermedad. Los tratamientos disponibles pueden controlar la respuesta inmunitaria y la inflamación, pero las formas progresivas continúan representando un desafío, particularmente cuando existe daño neurológico establecido.

Por ello, los investigadores de Manitoba consideran que la Nrg-1 podría abrir una nueva línea de tratamiento enfocada no solo en controlar la enfermedad, sino también en proteger las células nerviosas y reparar parte del daño.

El equipo trabaja ahora en la preparación de futuros ensayos clínicos en humanos, necesarios para determinar si los resultados observados en animales pueden reproducirse en personas y establecer la seguridad y eficacia del tratamiento.

Canadá registra una de las tasas de esclerosis múltiple más altas del mundo. Según MS Canada, alrededor de 90.000 personas viven con la enfermedad en el país y, en promedio, 12 canadienses reciben un diagnóstico cada día.

Los investigadores subrayan que todavía falta avanzar antes de que esta estrategia pueda convertirse en un tratamiento disponible, pero consideran que los resultados aportan una nueva vía para estudiar cómo reparar el daño asociado con la esclerosis múltiple progresiva.

Redacción de: Karen Rodríguez A.

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