La residencia permanente para cuidadores tarda ahora hasta 79 meses, y no hay forma de anotarse de nuevo

Quien trabaja como cuidador de niños o de adultos mayores en Canadá y ya presentó su solicitud de residencia permanente por uno de los pilotos de cuidadores tiene, hoy, un tiempo de espera estimado de entre 76 y 79 meses, más de seis años. A eso se suma que el programa lleva cerrado a nuevas solicitudes desde marzo de 2026 y no va a reabrir hasta 2030.
¿Cómo llegó el programa a este punto?
Los Home Care Worker Immigration Pilots, que reemplazaron a los pilotos anteriores de cuidado infantil y apoyo en el hogar, abrieron el 31 de marzo de 2025 con un cupo anual fijo. Las dos vías, la de cuidado infantil y la de apoyo en el hogar, llegaron a su tope de solicitudes en cuestión de horas ese mismo día. IRCC confirmó después, a través de instrucciones ministeriales publicadas en la Gaceta de Canadá, que no va a aceptar solicitudes nuevas entre el 31 de marzo de 2026 y el 30 de marzo de 2030.
¿Qué significa exactamente “76 a 79 meses”?
La cifra viene de sitios especializados en tiempos de procesamiento (gofarglobal.com y visasupdate.com) que consultan la herramienta oficial de IRCC; no se pudo confirmar de forma directa contra esa herramienta al momento de escribir esta nota, así que se presenta con esa salvedad. Es el tiempo que, según esos datos, le tomaría hoy a IRCC resolver la etapa de residencia permanente de un expediente que ya está en la fila, no el tiempo que cada persona ya lleva esperando. La cifra sube o baja según cuánta gente hay en la cola y cuántos casos logra cerrar IRCC cada mes, así que funciona como una proyección basada en el ritmo actual, no como una fecha fija de respuesta.
¿Y quien ya trabaja de cuidador hoy, sin haber alcanzado a aplicar?
Se queda por ahora sin esa puerta. Mientras el piloto de residencia permanente sigue cerrado, la única vía activa para trabajar como cuidador en Canadá es el permiso de trabajo temporal, que no lleva por sí solo a la residencia. Para quien ya armó su vida alrededor de este trabajo, muchas veces mujeres latinoamericanas que cuidan niños o adultos mayores en casas particulares, la noticia no es que el camino se cerró de golpe esta semana, sino que va a seguir cerrado varios años más.
Una fila larga, para una puerta que sigue trancada
Nada de esto cambia el permiso de trabajo de quien ya está empleado como cuidador, pero sí aplasta cualquier plan de pedir la residencia por esta vía en el corto plazo. Con el piloto cerrado hasta 2030, la recomendación práctica para quien recién llega a este trabajo es no armar un plan migratorio que dependa de este programa, y consultar con un asesor cuáles otras vías, como Express Entry o una nominación provincial, pueden aplicar según su perfil.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

