Los útiles escolares son 24% más caros que hace una década en Canadá

El regreso a clases representa cada año un gasto importante para las familias canadienses, y los datos oficiales muestran que llenar la mochila de los estudiantes se ha vuelto considerablemente más costoso durante la última década.
De acuerdo con un análisis de Statistics Canada, los precios de los libros de texto y otros útiles escolares aumentaron 24% entre junio de 2015 y junio de 2026. El cálculo permite dimensionar cuánto ha cambiado el costo de los artículos básicos necesarios a lo largo de una trayectoria escolar de 12 años.
El incremento, sin embargo, no ha sido igual para todos los productos relacionados con el regreso a clases. Mientras los útiles escolares registraron un aumento importante, algunas categorías incluso muestran precios inferiores a los de hace 12 años.
La mochila no es el único gasto que ha cambiado
Los precios de libros y materiales de lectura, excluidos los libros de texto, aumentaron 25,7% durante el mismo período. En contraste, la ropa infantil registró una disminución de 8,5%, mientras que el calzado bajó 6,9% entre junio de 2015 y junio de 2026. La ropa para mujeres presentó una ligera reducción de precios, de 0,4%, mientras que la ropa para hombres disminuyó 3,3%. El calzado deportivo, por su parte, bajó 6,5% en el período analizado.
Statistics Canada señala que parte de esta comparación también refleja que muchos estudiantes pasan de utilizar ropa y calzado infantiles a productos para adultos durante los últimos años de la educación escolar.
El panorama cambia cuando se observa lo que las familias colocan dentro de la lonchera. Los alimentos también presionan el presupuesto familiar. Algunos de los productos utilizados habitualmente para preparar los almuerzos escolares han aumentado considerablemente más que el promedio general. Entre junio de 2015 y junio de 2026, el precio del pan, los rollos y los bollos aumentó 20,1%, mientras que las galletas y las crackers subieron 46,8%.
El incremento fue todavía mayor en algunos alimentos utilizados para preparar sándwiches. El jamón y el tocino aumentaron 47,3%, mientras que otros productos cárnicos procesados, como la mortadela, subieron 42,9%. Las verduras registraron algunas de las variaciones más pronunciadas: el precio de los tomates aumentó 95,4% y el de la lechuga 75,2% durante los 12 años analizados. El queso cheddar, en cambio, tuvo un incremento mucho más moderado, de 9,8%, aunque otros quesos frescos aumentaron hasta 42,5%.
Los datos muestran que el aumento del costo de volver a clases no se concentra únicamente en lápices, cuadernos, libros o mochilas. Para las familias, el presupuesto también está condicionado por la alimentación diaria y otros productos que forman parte de la rutina escolar.
Redacción de: Karen Rodríguez A.

