El apoyo federal para pymes golpeadas por los aranceles sube de 1 a 3 millones en aportes que no hay que devolver

Dentro del paquete de 7.500 millones de dólares que Ottawa anunció el 25 de agosto hay una línea que casi no se mencionó y que es la más concreta para un negocio pequeño. Desde este mes, la Iniciativa Regional de Respuesta a los Aranceles triplica su aporte no reembolsable máximo, que pasa de 1 millón a 3 millones de dólares, con 1.500 millones adicionales inyectados al programa.

¿Qué es esta iniciativa?

Es un fondo federal que administran las agencias de desarrollo regional, una por región del país, dirigido a empresas y a organizaciones sin fines de lucro afectadas por la guerra comercial con Estados Unidos. Financia proyectos para sostener la operación, cambiar de proveedores, buscar mercados nuevos o modernizar equipos.

¿Cuánto da y qué hay que devolver?

Hay dos caminos, según los términos que publica la agencia federal de desarrollo económico del Pacífico. El reembolsable llega hasta 10 millones de dólares por proyecto y cubre hasta el 75% de los costos elegibles, sin intereses, con plazos que suelen ser de cinco años y que empiezan a correr un año después de terminado el proyecto.

El no reembolsable, que es el que cambió, cubría hasta la mitad de los costos con un tope de 1 millón y una sola solicitud por empresa. Ese tope es el que sube a 3 millones. El paquete añadió además apoyo de liquidez de hasta 2 millones de dólares para empresas que demuestren esa necesidad.

¿Por dónde se empieza?

Conviene llamar a la agencia de desarrollo regional que corresponde a la provincia antes de armar cualquier expediente, porque el anuncio es reciente y a finales de agosto la página de una de esas agencias todavía describía el tope anterior de 1 millón. El programa exige documentar cómo los aranceles afectaron al negocio, así que facturas, contratos perdidos y comparativos de costos pesan más que una explicación general.

Quién debería estar mirando esto

El dueño de un taller, una empresa de transporte, una distribuidora de alimentos o un pequeño fabricante que perdió margen desde que empezó la guerra comercial. Es dinero que existe, que en buena parte no se devuelve y que suele quedarse sin pedir simplemente porque nadie del otro lado del mostrador sabía que estaba disponible. La represalia arancelaria canadiense entra en vigor el 8 de septiembre, así que el efecto sobre los costos se va a sentir en las próximas semanas.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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