El ejercicio se convierte en una herramienta para afrontar el duelo: ¿qué dice la ciencia?

El ejercicio está adquiriendo un nuevo papel para algunas personas que atraviesan un proceso de duelo. Más allá de sus beneficios físicos, determinadas actividades deportivas están siendo utilizadas como una forma de expresar y procesar emociones relacionadas con la pérdida de un ser querido.
Una de estas experiencias se desarrolla en las clases de Liftonic, donde el ejercicio con pesas se combina con una dinámica centrada específicamente en el duelo.
En una de las sesiones recientes, prácticamente todos los participantes comenzaron a llorar incluso antes de iniciar el entrenamiento. La dinámica consistía en imaginar ese peso sobre los hombros, la espalda o el pecho y realizar levantamientos durante un período relacionado con el tiempo transcurrido desde la muerte de la persona que habían perdido. El ejercicio buscaba representar físicamente el peso que puede acompañar al proceso de duelo.
El interés por utilizar el ejercicio como parte de la experiencia del duelo se relaciona con una pregunta más amplia: qué ocurre en el cuerpo y en la mente cuando una persona atraviesa una pérdida y si la actividad física puede contribuir a afrontar ese proceso.
Cuando la actividad física se convierte en una forma de procesar la pérdida
Las experiencias como las clases de ejercicio centradas en el duelo muestran una tendencia a utilizar el movimiento corporal como una vía para expresar emociones que pueden resultar difíciles de procesar mediante las palabras.
El fenómeno también refleja cómo algunas personas están buscando nuevas formas de enfrentarse al dolor asociado con la pérdida, incorporando actividades físicas dentro de sus procesos personales de recuperación.
La relación entre ejercicio y duelo continúa siendo objeto de interés científico, especialmente para comprender hasta qué punto la actividad física puede influir en el bienestar emocional de quienes atraviesan una pérdida.
Para quienes recurren a estas prácticas, el ejercicio no necesariamente representa una forma de olvidar a la persona fallecida, sino una manera de enfrentar físicamente algunas de las emociones asociadas con el duelo.
Redacción de: Karen Rodríguez A.

