Cómo evitar que las tablets y computadores distraigan a los niños de sus tareas escolares

Las tablets y los computadores se han convertido en herramientas importantes para muchos estudiantes. Se utilizan para leer, escribir trabajos, resolver ejercicios de matemáticas o investigar para proyectos escolares. Sin embargo, los mismos dispositivos también pueden ofrecer acceso a juegos, redes sociales y páginas web que pueden interrumpir la concentración.
Para los padres, controlar estas distracciones puede ser especialmente complicado cuando los equipos son proporcionados y administrados por las escuelas, ya que en esos casos pueden tener un control limitado sobre las configuraciones y restricciones.
Una de las primeras diferencias que deben considerar las familias es si el dispositivo pertenece al estudiante o si fue entregado por la escuela. En los equipos personales, los padres pueden restringir notificaciones, bloquear sitios web o eliminar aplicaciones. En los dispositivos administrados por las escuelas, en cambio, algunas configuraciones pueden estar bajo el control de la institución. Las familias pueden consultar con la escuela qué restricciones existen y qué herramientas están disponibles para controlar el uso de los dispositivos fuera del horario escolar. También pueden preguntar si determinadas tareas pueden realizarse en papel cuando el uso de tecnología no sea indispensable.
Herramientas para reducir las distracciones
Los dispositivos de Apple cuentan con modos de concentración que permiten silenciar algunas o todas las notificaciones, llamadas y mensajes. En los equipos Android existen las funciones No molestar y Modo de concentración, disponibles mediante Digital Wellbeing, que pueden pausar determinadas aplicaciones y hacer que sus íconos sean menos accesibles.
Los controles incorporados en dispositivos Apple y Android también permiten administrar el tiempo de pantalla. Dependiendo del equipo y de su configuración, los padres pueden restringir determinadas categorías de aplicaciones, como juegos o entretenimiento, o establecer límites diarios para aplicaciones específicas.
Más allá de las configuraciones tecnológicas, los especialistas recomiendan que los niños aprendan a administrar su propia atención. Identificar los momentos del día en los que tienen mayor capacidad de concentración puede ayudar a organizar las tareas que requieren mayor esfuerzo durante esos períodos. Puede ser útil contar con un espacio tranquilo y destinado al estudio y evitar utilizar varios dispositivos simultáneamente. Por ejemplo, enviar mensajes mientras se lee o cambiar constantemente de una pantalla a otra puede dificultar la concentración y la retención de información.
El objetivo no es eliminar todas las distracciones ni supervisar constantemente cada movimiento del niño. La estrategia busca que los estudiantes comprendan cómo y cuándo logran concentrarse mejor y desarrollen herramientas para permanecer enfocados en una tarea a la vez.
Redacción de: Karen Rodríguez A

