Doug Ford le pide a las juntas directivas de Ontario priorizar negocios locales mientras los aranceles siguen golpeando

El primer ministro de Ontario, Doug Ford, envió el 26 de agosto un memorando a las juntas directivas de organismos públicos de la provincia pidiéndoles dar prioridad a proveedores locales bajo la política “Buy Ontario”. La medida llega días después de que Estados Unidos impusiera aranceles del 50% sobre unos 28.000 millones de dólares en bienes canadienses, y mientras Ford intenta bajarle el tono a su enfrentamiento público con Trump.

¿Qué les pidió Ford exactamente?

Ford pidió a las juntas directivas de hospitales, universidades, municipios y otros organismos públicos que, al momento de comprar bienes y servicios, den preferencia a las empresas de Ontario y Canadá por sobre las estadounidenses. “Podemos hacer la diferencia para una empresa que de otra forma se vería obligada a cerrar sus puertas o despedir empleados por estos aranceles”, dijo Ford en el memorando.

¿Por qué ahora?

La medida llega apenas unos días después de que Ford y Trump se cruzaran insultos en redes sociales (Ford le dijo a Trump que lo podía “besar en el trasero” y Trump lo llamó “lacayo”), un enfrentamiento que Ford intentó enfriar poco después diciendo que era momento de “bajar la temperatura”. El memorando es una forma de traducir esa tensión en una acción concreta dentro de la provincia, sin depender de que la negociación con Washington avance.

¿Qué tan real es el riesgo de despidos?

Los aranceles del 50% que ya están vigentes sobre acero, autos y otros bienes canadienses afectan directamente a las cadenas de suministro de la industria manufacturera de Ontario, la provincia con mayor concentración de comunidad latina del país. El “Buy Ontario” no elimina ese arancel ni compensa la pérdida de mercado en Estados Unidos, pero busca sostener con contratos públicos a las empresas locales que dependen de esa cadena mientras dura la disputa.

¿Alcanza para salvar empleos?

Para el hispano que trabaja como proveedor, subcontratista o empleado de una empresa que depende de contratos con el gobierno provincial, esta directriz de Ford puede ser la diferencia entre un contrato que se mantiene y uno que se pierde mientras la guerra comercial sigue sin resolverse.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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