Facebook y TikTok habrían promovido contenido de grupos armados para reclutar niños en Colombia

Facebook y TikTok están bajo cuestionamiento después de que Human Rights Watch (HRW) denunciara que contenido producido por grupos armados colombianos para atraer y reclutar menores ha circulado en ambas plataformas y que, en algunos casos, los algoritmos de las redes sociales parecen haber contribuido a su difusión.
El informe de HRW señala que alrededor de 1.500 niños han sido víctimas de reclutamiento por grupos armados en Colombia desde 2021, de acuerdo con datos de la Defensoría del Pueblo revisados por la organización. El fenómeno ha aumentado nuevamente en los últimos años, especialmente en zonas rurales donde persisten la pobreza, la falta de oportunidades educativas y la débil presencia institucional.
La organización identificó 72 cuentas y 41 publicaciones en Facebook y TikTok que, según su análisis, glorificaban la vida dentro de grupos armados o incentivaban a los menores a incorporarse a estas organizaciones. Algunas de las publicaciones mostraban a personas que podrían ser menores de edad y presentaban la pertenencia a los grupos como una actividad asociada con poder, dinero, prestigio o aventura.
HRW sostiene que el problema no se limita a la existencia de este contenido. La organización afirma que los sistemas de recomendación de las plataformas “parecen promover activamente” algunas de estas publicaciones, haciendo que puedan llegar a más usuarios jóvenes. La denuncia coloca nuevamente bajo escrutinio el funcionamiento de los algoritmos y la capacidad de las empresas tecnológicas para detectar y retirar material relacionado con organizaciones armadas.
Los menores son utilizados incluso en operaciones con drones
El reclutamiento infantil en Colombia no es un fenómeno nuevo, pero ha adquirido nuevas características con la transformación del conflicto y la expansión de grupos criminales y organizaciones armadas que disputan el control territorial.
Según HRW, los menores pueden ser utilizados como mensajeros, informantes, cocineros o para recopilar información sobre las fuerzas de seguridad y otros grupos. Sin embargo, la organización documentó también casos en los que niños han sido entrenados para operar drones cargados con explosivos. Los investigadores señalaron que algunos menores que lograron abandonar los grupos describieron el manejo de drones como un juego utilizado por los reclutadores para presentar una actividad potencialmente letal como algo atractivo y entretenido.
La preocupación por esta práctica aumenta debido al crecimiento del uso de drones en ataques armados. La Defensoría del Pueblo registró 121 ataques con drones durante los primeros cinco meses de 2026, que dejaron 21 personas muertas y 145 heridas.
El reclutamiento afecta de manera particularmente grave a las comunidades indígenas. Según el análisis de HRW, cerca de la mitad de los casos registrados desde 2021 corresponden a niños indígenas, pese a que estas comunidades representan aproximadamente el 4% de la población colombiana. Las niñas, por su parte, constituyen alrededor del 40% de los menores reclutados y enfrentan además un riesgo elevado de violencia sexual.
Human Rights Watch realizó 184 entrevistas con funcionarios públicos, trabajadores humanitarios, líderes indígenas y comunitarios, organizaciones de derechos humanos y funcionarios encargados de la protección de menores para elaborar su informe. La organización sostiene que el debilitamiento de los mecanismos de protección y la presencia de grupos armados en zonas rurales han creado condiciones favorables para el aumento del reclutamiento.
Ante esta situación, HRW pidió al Gobierno colombiano fortalecer las políticas de prevención, aumentar los recursos destinados a proteger a los menores y mejorar la persecución judicial de quienes participan en su reclutamiento. También instó a Facebook y TikTok a establecer mecanismos más accesibles para denunciar contenido relacionado con el reclutamiento infantil y a conservar evidencia que pueda ser utilizada posteriormente por las autoridades judiciales.
Meta y TikTok respondieron a HRW que sus políticas prohíben el contenido que promueve la violencia y señalaron que han eliminado cuentas identificadas por la organización. Sin embargo, el informe vuelve a plantear interrogantes sobre si las medidas actuales son suficientes para impedir que los grupos armados utilicen las redes sociales como una herramienta para llegar directamente a niños y adolescentes.
El caso evidencia cómo las redes sociales se han convertido en un nuevo escenario de disputa para los grupos armados colombianos. Para las organizaciones de derechos humanos, impedir el reclutamiento ya no depende únicamente de la presencia del Estado en los territorios: también exige intervenir en los espacios digitales donde los menores pueden ser identificados, contactados y expuestos a contenidos que presentan la pertenencia a grupos armados como una opción atractiva.
Redacción de: Karen Rodríguez A.

