Crece la preocupación de los canadienses por la espera para ver a un médico, según nueva encuesta

El 28% de los canadienses dice que la espera larga es hoy su principal preocupación sobre el sistema de salud, cinco puntos más que hace poco más de un año, según una encuesta de Research Co. publicada el 20 de agosto. Solo la escasez de médicos y enfermeras preocupa un poco más, con 31%.
¿Los datos oficiales confirman esa percepción?
En parte. El Instituto Canadiense de Información de Salud (CIHI) publicó en junio su reporte anual de tiempos de espera y encontró un panorama mixto: la espera para cirugía de cataratas ya volvió, en gran medida, a los niveles previos a la pandemia, la de reemplazo de cadera y rodilla se está acercando a esos niveles sin llegar del todo, y la espera para la mayoría de las cirugías de cáncer sigue siendo más larga que antes, con demoras en imágenes diagnósticas, como resonancias y tomografías, que todavía no se resuelven. Es decir, la preocupación de la gente no está inventada, aunque tampoco es pareja: mejora en algunas áreas y se estanca en otras.
¿Entonces los canadienses desconfían del sistema?
No exactamente. Pese a la preocupación por los tiempos de espera, el 70% dijo confiar en que el sistema le daría la atención que necesita si tuviera una emergencia médica. Esa confianza es más alta entre los mayores de 55 años (74%) que entre los de 18 a 34 años (69%), un grupo donde suele estar buena parte de la población latina económicamente activa. La encuesta, hecha entre 1.001 adultos del 5 al 7 de agosto con un margen de error de 3,1 puntos, también encontró una diferencia de género marcada en si el sistema debería abrirse más a proveedores privados: 43% de los hombres lo apoya, frente a 30% de las mujeres.
¿Qué debería saber un inmigrante que recién llega sobre esto?
Para el recién llegado, entender esta discusión importa por una razón práctica: hay que tramitar la tarjeta de salud provincial apenas se llega. En Ontario, por ejemplo, ya no existe el período de espera de tres meses que existía antes de la pandemia, aunque la elegibilidad sigue dependiendo del estatus migratorio; un permiso de trabajo, por ejemplo, necesita ser para un empleo de tiempo completo con un empleador de Ontario de al menos seis meses. Conseguir un médico de familia, en cambio, sí puede tomar tiempo, sobre todo fuera de las grandes ciudades, así que anotarse pronto en la lista de espera de un médico de familia, aunque no se necesite de inmediato, suele ahorrar meses cuando sí hace falta.
La salud pública sigue siendo gratuita en el punto de atención, eso no cambió. Lo que cambia, según esta encuesta, es cuánta paciencia le está pidiendo a quien la usa.
Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter




