Google pagará US$10 millones por datos de Spirit Airlines para entrenar sus modelos de inteligencia artificial

Google acordó pagar US$10 millones por un amplio conjunto de datos internos de Spirit Airlines, la aerolínea estadounidense de bajo costo que dejó de operar este año tras declararse en bancarrota. La compañía tecnológica pretende utilizar parte de esta información para mejorar sus productos y desarrollar sus modelos de inteligencia artificial.

La adquisición se produjo mediante una subasta de los activos digitales de Spirit en el marco de su proceso de bancarrota. Google superó una oferta de US$7,5 millones presentada por Mercor, una empresa especializada en datos para entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial. La operación todavía requiere la aprobación de un tribunal federal de Estados Unidos.

El paquete adquirido incluye una enorme cantidad de información generada durante décadas de operaciones de la aerolínea. Entre los datos se encuentran aproximadamente 100 millones de correos electrónicos corporativos, 500 millones de mensajes de Microsoft Teams, documentos, hojas de cálculo, calendarios y más de 30 millones de líneas de código desarrolladas por la compañía.

También forman parte del conjunto información relacionada con operaciones de aeronaves, productividad de empleados, auditorías, fraude, estrategias de marketing, recursos humanos, gestión de proyectos y sistemas utilizados por Spirit para administrar su negocio. La información acumulada se remonta hasta 1986.

La carrera por conseguir nuevos datos para la inteligencia artificial

La operación refleja una nueva tendencia dentro de la industria tecnológica: las grandes compañías de inteligencia artificial están buscando fuentes de información más allá del contenido disponible públicamente en internet.

Los datos empresariales pueden resultar especialmente valiosos para entrenar sistemas capaces de comprender cómo funcionan organizaciones reales, cómo se resuelven problemas, cómo se gestionan operaciones complejas y cómo interactúan los trabajadores mediante herramientas digitales. La información de una aerolínea, por ejemplo, puede proporcionar modelos con experiencias relacionadas con logística, planificación, atención al cliente y gestión de recursos.

Google aseguró que no está adquiriendo los datos personales de los pasajeros ni la información de sus tarjetas de crédito. Las bases de datos que contenían aproximadamente 97,5 millones de perfiles de pasajeros y 50,2 millones de cuentas del programa de fidelización de Spirit quedaron fuera de la operación.

La compra, sin embargo, también ha abierto un debate sobre el valor y el destino de la información generada por los trabajadores. Correos electrónicos, conversaciones internas, código y documentos empresariales pueden convertirse en activos comerciales incluso después de que una compañía desaparezca.

Para Google, el acuerdo representa una oportunidad de incorporar a sus sistemas de inteligencia artificial grandes volúmenes de información basada en situaciones empresariales reales. Para la industria tecnológica, en cambio, constituye otra señal de que los datos corporativos se están convirtiendo en uno de los recursos más disputados en la carrera mundial por desarrollar sistemas de IA cada vez más avanzados.

Redacción de: Karen Rodríguez A.

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