Un apuñalamiento en Kensington Market y la pregunta que muchos latinos se hacen: ¿qué tan segura es Toronto en realidad?

¿Qué pasó en Kensington Market este domingo?

La policía de Toronto respondió pasadas las 4:30 de la tarde del domingo 16 de agosto a un llamado por un apuñalamiento cerca de la avenida Augusta y la calle College, en pleno Kensington Market. Los investigadores determinaron que dos hombres se estaban peleando cuando uno de ellos resultó apuñalado. Los paramédicos trasladaron a la víctima al hospital con heridas serias, aunque no consideradas de riesgo vital. Hasta el cierre de esta nota, la policía no había dado información sobre un sospechoso, y el caso seguía bajo investigación.

¿Es Toronto una ciudad insegura?

Los números dicen que no, o al menos no más que antes. Datos de Statistics Canada publicados en julio muestran que el índice de gravedad del crimen bajó 7% en Toronto durante 2025, y la tasa convencional de criminalidad cayó 5%. A nivel nacional, la tasa de homicidios bajó 16% entre 2024 y 2025, hasta 1,61 por cada 100.000 habitantes, la cifra más baja desde 2014 y la mayor caída de un año a otro desde 1986. El subjefe de policía de Toronto, Frank Barredo, ha llegado a decir que la ciudad sigue siendo una de las más seguras del mundo.

Entonces, ¿por qué tanta gente siente que no es así?

Porque las estadísticas y la sensación de seguridad no siempre van de la mano, y hasta la propia policía lo reconoce. «Las estadísticas son importantes para compartirlas públicamente, pero en realidad no hablan de lo que de verdad importa, que es cómo se siente la gente», admitió el jefe de policía de Toronto, Myron Demkiw, este julio. El excriminalista Mark Mendelson lo puso en palabras más directas: «La gente tiene miedo. Hablan de la seguridad en el TTC. Acabamos de vivir una tragedia, un asesinato durante un festival callejero.» El candidato a la alcaldía Brad Bradford fue incluso más lejos y rechazó públicamente la idea de que Toronto sea una de las ciudades más seguras del mundo: «Ese es el mensaje equivocado, y no estoy de acuerdo con él.»

El festival que le cambió la cara al miedo: el tiroteo en Salsa on St. Clair

El festival que mencionó Mendelson es la fiesta callejera más importante de la cultura latina en Canadá: Salsa on St. Clair, que desde 2005 llena esa avenida de Toronto con música, comida y baile durante un fin de semana de verano. El sábado 11 de julio, poco después de las 8 de la noche y con unas 13.000 personas en el lugar, un cruce de disparos entre personas que se conocían entre sí, y que según la policía se buscaban específicamente unas a otras, dejó dos muertos y al menos cinco heridos. Las víctimas fatales fueron Shaquan Quashie, de 25 años, y Cesar Vernaza, de 20.

La organización que produce el festival, TLN Media Group, calificó de «enloquecedor» ver a funcionarios en la escena «normalizando tiroteos masivos», y llegó a amenazar con no volver a organizar el evento si la ciudad no refuerza la seguridad. La presidenta de la asociación de negocios de la zona fue más allá y dijo que el barrio «ya superó» la necesidad de ese festival para darse a conocer.

¿Se resolvió el caso?

Dos jóvenes de 18 años, Jessiah Massaro-Gill y Lewis Downey, fueron arrestados y enfrentan cargos de homicidio en primer grado, entre un total de 37 cargos que incluyen cinco intentos de homicidio cada uno. Massaro-Gill compareció brevemente por videollamada el 11 de agosto y quedó detenido; su próxima audiencia es el 25 de agosto.

¿La solución es más seguridad en los festivales?

No necesariamente, según Jack Rozdilsky, profesor de gestión de desastres y emergencias en la Universidad de York. «El punto es que el lugar no es la causa de la violencia. Punto. Cambiar la sede de un festival público masivo no va a resolver el problema de las armas de fuego», explicó. La alcaldesa Olivia Chow señaló que el tiroteo de Salsa on St. Clair fue uno de tres hechos con armas de fuego esa misma fin de semana en la ciudad, y prometió que Toronto «no va a dejar que criminales imprudentes acaben con su tradición de festivales callejeros». Según cifras policiales de mediados de julio, 49 personas habían sido heridas o asesinadas por arma de fuego en lo que iba del año, con 130 tiroteos o disparos registrados en total.

¿Qué significa todo esto para quien llegó de un país más violento?

Para buena parte de la comunidad latina en Canadá, que en muchos casos viene de países donde la inseguridad cotidiana pesa más, cualquier titular sobre un apuñalamiento o un tiroteo en Toronto activa una alarma conocida. Es una reacción entendible, sobre todo cuando el hecho más grave del último mes golpeó justo la celebración que más identifica a la comunidad latina en esta ciudad. Pero la fotografía completa importa: los datos oficiales muestran una Toronto donde el crimen violento y los homicidios bajan desde hace dos años consecutivos, no una ciudad que se esté volviendo más peligrosa. Eso no le quita gravedad a lo que pasó en Kensington Market este domingo, ni al dolor de las familias de Shaquan Quashie y Cesar Vernaza. Solo ayuda a ubicar ese miedo donde corresponde: como una reacción legítima ante hechos puntuales y serios, no como la prueba de que la ciudad entera se volvió insegura.

Redacción de Mauricio Navas Talero LJI Reporter

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