Estos son algunos de los alimentos que más han subido de precio en Canadá

Hacer las compras continúa siendo un desafío para muchos hogares en Canadá. Aunque la inflación general se ubicó en 2,8% en junio, por debajo del 3,2% registrado en mayo, los precios de los alimentos comprados en supermercados aumentaron 3,9% respecto al mismo mes del año anterior, según nuevos datos de Statistics Canada.

Entre los productos que registraron algunos de los mayores incrementos se encuentra el pollo fresco o congelado, cuyo precio aumentó aproximadamente 5,7% en un año. También subieron de manera significativa los precios del pan y panecillos, con un incremento cercano al 6%. Otros productos alimenticios, incluidos algunos alimentos congelados, también experimentaron aumentos, aunque en diferentes proporciones.

Estas cifras ayudan a explicar por qué muchos consumidores continúan sintiendo que el costo de vida aumenta, incluso cuando escuchan que la inflación está disminuyendo. Una menor inflación no significa que los precios estén bajando, sino que están aumentando a un ritmo más lento. Por ello, una familia que ya pagaba más por sus alimentos que hace algunos años puede seguir enfrentando precios elevados, aunque el incremento anual sea menor.

El impacto en las familias

El aumento de los alimentos no afecta de la misma manera a todos los hogares. La cifra promedio del 3,9% combina productos que han aumentado considerablemente de precio con otros que han registrado incrementos menores. Las familias que consumen con frecuencia productos como pollo, pan y otros alimentos que han subido por encima del promedio pueden sentir una presión mayor sobre su presupuesto semanal.

Para las familias latinoamericanas residentes en Canadá, el impacto también puede sentirse en productos utilizados habitualmente para preparar comidas tradicionales. Carnes, pollo, arroz, panes y determinados productos importados pueden representar una parte importante de las compras, especialmente cuando los precios se ven afectados además por costos de transporte, distribución e importación.

El precio final de los alimentos depende de diversos factores, entre ellos los costos de producción, energía, transporte y mano de obra, además de las condiciones climáticas y la disponibilidad de determinados productos. Por esta razón, algunos alimentos pueden experimentar aumentos mucho mayores que la inflación general.

Los datos muestran así una realidad que afecta directamente a los consumidores: la inflación puede estar bajando mientras el supermercado sigue encareciéndose. Para muchas familias, esto significa que continuar comparando precios, aprovechar promociones y ajustar sus compras se mantiene como una estrategia necesaria para controlar el presupuesto.

Redacción de: Karen Rodríguez A.

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