Un grupo autodenominado “nacionalista de hombres canadienses” realizó durante el fin de semana prolongado del Día del Trabajador, una manifestación en la región del Niágara, Ontario, que ha generado angustia y preocupación entre la población local.
Alrededor de 50 personas participaron de una marcha en el parque Queenston Heights en Niágara-on-the-Lake y la mayoría llevaba mascarillas blancas y camisetas negras a juego, con las palabras “Todos tus hijos” y “El que guarda”. Mientras se realizaba el desfile, los visitantes se limitaron a observar intrigados guardando una debida distancia.
Según estudiosos de movimientos extremistas en Canadá, éste sería el grupo más exclusivo prometido por el fundador de una organización similar a una milicia extremista (palabras de la Real Policía Montada de Canadá, RCMP) llamada Diagolon. A esta nueva organización nacionalista, su creador Jeremy MacKenzie, la ha denominado de Second Sons Canada.
Se trata de grupos activos de supremacistas blancos y neonazis, que reúnen a sus miembros para hacer ejercicios, dicen los especialistas. No obstante, estos entrenamientos y los esfuerzos por reclutar a nuevos integrantes, estarían relacionados con la idea de muchos de ellos de que necesitan estar preparados para una inminente guerra racial.
Qué se sabe de Second Sons Canada
Por ahora, se sabe poco sobre este grupo y la policía lo está investigando. En su página web, se puede ver que sus miembros se dicen comprometidos con la defensa de un estilo de vida que según ellos, está amenazado por el activismo político. Asimismo, declaran que el nacionalismo canadiense no sólo ha vuelto, sino que es inquebrantablemente inevitable.
El grupo usa sus redes sociales para difundir sus creencias y se pueden leer afirmaciones como que les han robado su derecho de nacimiento y que han sido expulsados del mundo académico y del mundo laboral. Además, los militantes de Second Sons aseveran que han sido reemplazados por extranjeros sin raíces ni conexiones con el pueblo canadiense.
Algunas repercusiones sobre la manifestación
El miembro de la Asociación Antirracismo de la Región del Niágara (NRARA), Saleh Waziruddin, declaró esas manifestaciones son una especie de intimidación y que su presencia genera mucha preocupación no sólo por este grupo, sino por otros similares que vienen ganando fuerza en esa región. Agregó que los sentimientos anti-inmigrantes suelen estar alimentados por falsas informaciones y pueden tener lamentables consecuencias.
Por su parte, el profesor de ciencias sociales de la Universidad McMaster, Ameil Joseph, considera que las críticas constantes a la inmigración, contribuyen a generar ese sentimiento de rechazo hacia los que no tienen la piel blanca. Añadió que esa narrativa puede tener repercusiones negativas hacia los que llegan al país y contribuir a un mayor sentimiento anti-inmigrante, principalmente cuando no se cuestionan estas aseveraciones..
Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte




